Ansó: Donde el aire conserva el olor a madera
Ansó cautivó la mirada de Sorolla y los sentidos de Galdós. Es el testimonio más fiel de la dura vida en la montaña. La tradición y el respeto por lo autóctono caracterizan este valle, situado en la vertiente más occidental del Pirineo oscense.  |
Ascender al cielo de Serrablo
En el monte Oturia existe un camino que recorre la historia, la tradición y las creencias de Serrablo. Muchos devotos lo han completado descalzos. Es el santuario espiritual de los valles de Basa y Sobrepuerto, y del Viejo Aragón en general.  |
Escapada al Valle de Ordesa
El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es el decano de los parques españoles –fue fundado en 1918 por Real Decreto– y forma con el Parque Nacional de los Pirineos en Francia, con el que limita al Norte, uno de los territorios protegidos más grandes de Europa. |
Cerler, pequeño remanso discreto
Cerler ya estaba antes de que llegara la estación de esquí. En los libros de historia apenas se localizan referencias y los viajeros decimonónicos parece que nunca se interesaron por su existencia, pero el origen de esta pequeña aldea está documentado en el siglo IX.  |
Gavarnie, convivir con el mito
Gavarnie tiene un telón de fondo que estremece. El pueblo se encoge por todas sus aristas ante el increíble escenario natural que lo envuelve. Se mire por donde se mire, no puede escaparse de esa imposible pared que forma parte de las imágenes más reconocibles del Pirineo. |
Andorra: La tentación vive al lado
Entre España y Francia, en pleno corazón de los Pirineos, vive la tentación. Su nombre se asocia a una amplia oferta comercial y de nieve. Pero, Andorra es mucho más. Sea cual sea la forma con la que uno imagine sus más deseables apetencias, en este pequeño país encontrará todo para satisfacerlas. |
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