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Progresos
Médicos
Los
pueblos del Serrablo, desenclavados como la mayoría, no encajaban
bien los progresos de la medicina. Cuando llegaron los supositorios
las anécdotas se multiplicaron. Semejante tratamiento para dolencias
tan alejadas de la parte noble no se acababan de entender. "A
las dos horas de recetarle supositorios a un paciente me llamó:
Don Manuel, que lo que no me ha dicho es cuánto tiempo tengo que
llevar esto dentro".
El principal problema en el ejercicio de la medicina eran las distancias.
El medio de locomoción más socorrido era la Ribereña, un autobús
que unía la Guarguera (valle del río Guarga que entonces contaba
con cerca de un millar de habitantes y que ahora está prácticamente
deshabitado) con Campodarve (al sur de la sierra de Oroel) en un
recorrido de ida y vuelta. Cuando fallaba la Ribereña, los camiones
madereros, los de Eléctricas, el tren o las caballerías de los vecinos
servían de apaño. Manuel cambió la mula por una Vespa y después
por un Seiscientos verde, HU-11231, que fue la sensación del valle.
Sarampión
y fiebre
El
primer botiquín lo compró gracias un amigo de Zaragoza que le avaló
un crédito de siete mil pesetas.
Fonendoscopio, aparato de tensión, agujas de sutura, agrapes,
pinzas de Mitchel y medicinas varias acompañaban a Don Manuel allá
donde fuera.
Nada más llegar al pueblo, Doña Pilar, la patrona de Villa Pilar
(Hostal de Ipiés), donde el médico de hospedó durante once años,
forró de piel de cordero "la trenca que yo tenía".
El invierno era duro y los paseos en medio de la nieve podían
costar caros.
Incluso hoy podría parecer exagerada la zona que abarcaba el médico
de Orna. Cuando causó baja el médico de Caldearenas y Don Manuel
asumió su partido, la distancia entre los extremos de su zona (Javierrelatre
y Nocito) superaba los cincuenta kilómetros.
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el médico actor

D.
Manuel en el Hostal de Ipiés, hace 40 años.
Don
Manuel (Piedratajada, Zaragoza. 1924) no fue un médico de
tantos. Su especial sensibilidad le había llevado a destacar
como actor en el colegio Santo Tomás de Aquino de Zaragoza,
donde residió mientras cursó sus estudios de Medicina. Manuel
llegó de Fámulo (antigua figura de estudiante sin posibles
que a cambio de trabajar en la residencia se pagaban sus
estudios) a un colegio regentado por la familia Labordeta
en el que terminó haciendo sustituciones como profesor.
Su relación con Miguel y José Antonio Labordeta (popular
cantautor aragonés) viene de aquella época. En los
escenarios protagonizó a Lope, Calderón, Jardiel Poncela
y Arniches (lo que se llevaba), entre otros muchos. Después
siempre estuvo vinculado a los grupos de teatro del Serrablo.
Ahora graba "El tión Estebané", un cortometraje
que describe la figura aragonesa del tión (hermano menor
del primogénito y único heredero que solía quedarse soltero
y significaba la mejor mano de obra para el mantenimiento
de la "casa pirenaica"). Don Manuel es el protagonista.
"No sé qué me pasa. Estoy como tristón", dice
ahora. "Debe ser el invierno". |
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