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El
público fue el gran protagonista del PIR 2003
El
público del PIR ha sido, una vez más, el gran protagonista
y el principal factor de éxito de un festival que tras ofrecer
tres días de intensas actividades musicales, culturales y
tradicionales en las localidades de Jasa y Aragüés del
Puerto, puso punto final a su séptima edición, con
la actuación de Hato de Foces.
La
mañana del domingo mantuvo la actividad centrada en Jasa,
donde tuvo lugar una misa cantada por la Coral de Berdún,
seguida de un recital ofrecido por este coro, un pasacalles a cargo
de Montanha Negra, que posteriormente ofreció un baile, una
exhibición de los Picadores de Val d'Echo y la exitosa y
sorprende instalación de juegos reciclados de Guixot de 8.
Los
dances del Biello Aragón, con la participación de
cerca de un centenar de danzantes de Aragüés, Jasa,
Sinués, Embún, Jaca, Yebra , trasladaron durante la
tarde las actividades a Aragüés del Puerto, recorriendo
los escasos 2 kilómetros que separan ambas sedes.
La actuación del Grupo Floklórico Alto Aragón
precedió a la actuación de Hato de Foces y a la clausura
de una nueva exitosa edición del Festival de Música
y Cultura Pirenaicas de la Mancomunidad de Los Valles. Muchos han
sido los detalles que han puesto de manifiesto en este certamen
la especial calidad del público que acude a él, señalan
desde la organización. "Sólo la entrega, espontaneidad
y el amor que el público del PIR tiene por la cultura pirenaica,
tanto en su aspecto más tradicional como en el más
innovador e independientemente del lugar de procedencia de los artistas,
es capaz de explicar la total compenetración existente entre
los asistentes e invitados del festival". Esta conjunción
de factores explica la total entrega que demostraron los artistas
del PIR hacia el público.
Una
de las primeras manifestaciones de esta entrega es la que tuvo lugar
en el marco de la Galería Labati de Aragüés del
Puerto, escenario de inmejorable sonoridad, en el transcurso de
las improvisaciones musicales que ofrecieron Eduardo Buerba, Ignacio
Alfayé, David Ramos y Luis Cadena. Los cuatro músicos
improvisaron sobre la marcha y en función de las peticiones
de un público se negaba a darles finalizar el repertorio,
un divertido e ingenioso recital de dos horas. La magia y la compenetración
recorrió la galería de Aragüés.
La inesperada visita de uno de los grupos más queridos de
este certamen, Gadalzen, y el recital que ofrecieron por propia
iniciativa en la plaza Mayor de Aragüés el sábado
por la tarde, es otro de los ejemplos. Aunque quizá fuera
en los conciertos nocturnos de La Molina donde mejor se demostró
esa calidad del público del PIR.
La personal música de la Familha Artús dejó
boquiabierto al numeroso auditorio que en silencio y totalmente
maravillado descubrió, mayoritariamente por primera vez,
el innovador y moderno folk de estos jóvenes gascones, que
han sido uno de los grandes descubrimientos de esta edición.
La total entrega que el público otorgó a los vascos
Alboka hizo que éstos se sintieran en su casa. Los asistentes
cantaron, danzaron y corearon las magistrales piezas que interpretaron
los del País Vasco; les obligaron a efectuar un bis y ambiente
festivo que se creó con esta intervención se alargó
hasta el concierto con el que los aragoneses Tintirinullo cerraron
los conciertos nocturnos.
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