El Periódico de Aragón, miércoles, 15 de noviembre de 2000

SANTALIESTRA
Juzgan a una anciana por agredir a guardia civiles

La mujer de 73 años, y enferma del corazón, asegura que está dispuesta a seguir luchando contra la construcción del pantano

EL PERIÓDICO. Huesca
El juzgado de primera instancia de Barbastro (Huesca) juzgará hoy a una mujer de Santaliestra de 73 años denunciada por causar lesiones hace un año diversas a varios agentes de la Guardia Civil en el transcurso de un enfrentamiento motivado por la oposición vecinal al embalse que se proyecta construir en su término municipal. María Campo Espuá, que sufre una cardiopatía desde hace años y que también resultó herida en aquella fecha, manifestó ayer a este diario su disposición a seguir hasta el final. "Estoy dispuesta a todo porque me han hecho mucho daño. Me han destrozado toda la finca, me han deshecho las acequias de regar, me han arrancado los árboles y estoy muy agraviada".

Enfrentamiento. Esta imagen fue tomada el año pasado en Santaliestra.
Foto:PABLO SEGURA 

María Campo, viuda y que acudirá al juicio acompañada de uno de sus hijos y de numerosos vecinos y asociaciones ecologistas, señaló que "he luchado siempre y seguiré luchando hasta la última gota de sangre. No me da miedo el juicio, lo que me duele en el alma es que nos van a enrronar con un pantano". Según el ministerio fiscal, la mujer, a la que se imputa una falta de lesiones, se situó el año pasado en una barricada hecha por los habitantes de la población para impedir el paso a un grupo de técnicos del Ministerio de Medio Ambiente. La acusación pública da por probado que la mujer, M.C.E., agredió a un grupo de agentes encargados de abrir el paso y proteger a los técnicos. Para la Asociación Cultural para la Defensa del Esera (ACUDE), el que María Campo haya podido causar lesiones "como un pinzamiento lumbar, la torcedura de un dedo de una mano, lesiones erosivas en un pie, contusiones por golpes y otras agresiones a varios miembros de los grupos rurales de la Guardia Civil indica que algo muy grave está ocurriendo en la vida pública de este país".

Por su parte, el alcalde de Santaliestra, Javier Mur, recordó la rudeza y brutalidad con que se contestó a la resistencia vecinal. "El caso de María es realmente el ejemplo y la demostración palpable. Fue curioso ver a mozos entrenados y enfundados en cascos, enfrentarse con los vecinos y ancianos".