Manifiesto para el 2000

Por la dignidad de la montaña,
contra el recrecimiento de Yesa.

La construcción del embalse de Yesa ha marcado profundamente la vida en nuestra comarca de la Jacetania Embalse de Yesaa lo largo de todo el siglo XX. La percepción que ahora tenemos de este territorio en nada se parece a la que nuestros padres y abuelos presenciaron. Donde ahora hay un desierto de agua, antes había una próspera huerta; donde ahora hay ruinas, antes se levantaba un legendario balneario, y la vida latía en todos los pueblos y fincas desde Jaca hasta Ruesta. El pantano y el modelo de desarrollo que impulsó su construcción, aceleraron el proceso de despoblación y convirtieron a este espacio en una zona de servidumbre, al tiempo que otras comarcas recibían, y siguen haciéndolo, el beneficio de las aguas reguladas.

Momentos cruciales para la construcción de Yesa fueron las dictaduras de Primo de Rivera y Franco, cuando el clima autoritario que alcanzaba a todos los resortes de la sociedad española impidió cualquier discusión democrática sobre la construcción del pantano.

El embalse de Yesa condenó a las gentes de los pueblos expropiados –algunas personas pagaron el exilio con su propia vida- y las heridas abiertas por aquel expolio, todavía no se han restañado.

Ahora, cuando acabamos de estrenar el año 2000, la comarca, lejos de verse libre de futuras amenazas, es víctima de una nueva ofensiva de quienes siguen considerando a la montaña como un mero almacén de recursos. Se pide, una vez más, la solidaridad de los montañeses, sin tener en cuenta que el sacrificio realizado hasta ahora ha ido mucho más allá de lo exigible a cualquier ciudadano y territorio, y que nunca se ha reconocido una deuda histórica que palie los grandes desequilibrios que se han producido. La puesta en marcha del actual embalse, lejos de satisfacer las demandas de los que se benefician de sus aguas, ha generado nuevas expectativas de derechos y concesiones que amenazan con convertirse en una espiral sin fin e insostenible.

No obstante, el grado de concienciación que existe en la comarca es ahora mucho mayor. El rechazo a esta política hidráulica es una realidad palpable que está en la calle y que crece de forma espontánea cada vez que desde la administración se intenta dar una nueva "vuelta de tuerca" al proyecto de recrecimiento. Las prisas han llevado a aprobar un estudio de impacto ambiental que en su día estuvo cuestionado por el mismo ministerio que ahora lo valida. Se justifica el recrecimiento para llevar agua hasta Zaragoza, cuando desde el propio Ayuntamiento de la capital aragonesa ya hay grupos políticos que afirman que no necesitan Yesa recrecido para el consumo doméstico. Se sigue manipulando informativamente a la población aragonesa, especialmente la zaragozana, con campañas faltas de toda ética, plagadas de falsedades y con el fin único de justificar con la fuerza del dinero público lo que no pueden hacer con argumentos objetivos, fiables y veraces. Ante esta realidad es lógico que la contestación social sea cada vez mayor y que se aprovechen todas las vías legales y pacíficas que estén a nuestro alcance para frenar este nuevo atropello, inimaginable en el nuevo horizonte que se abre en una Europa contraria a estos macroproyectos hidráulicos.

Ante esta situación, los Ayuntamientos y Mancomunidades de la comarca de la Jacetania, dentro del proceso de trabajo conjunto que se viene desarrollando como apuesta de futuro para nuestros pueblos y gentes, y quienes desde la proximidad, quieren expresar su solidaridad, firmamos el siguiente MANIFIESTO.

1. - Todo territorio y sus habitantes tienen derecho a desarrollarse y proyectar su futuro libre de hipotecas, más, cuando en el pasado han hecho una aportación al bien general que ha supuesto una pérdida importante de su patrimonio, gentes y cultura.

2. - No son propias de un Estado de Derecho las actuaciones que suponen ocupación ilegal de terrenos, aprobaciones de impacto ambiental contrarias a los informes de los técnicos o utilización de procedimientos administrativos que suponen indefensión para los afectados.

3. - Rechazamos la campaña publicitaria a que está siendo sometida la población de Zaragoza y su entorno que, mediante mensajes falsos, está suponiendo una clara manipulación informativa cuyo fin último no es otro que generar una "masa crítica" que respalde el claramente contestado recrecimiento de Yesa.

4. - Reiteramos nuestro convencimiento de que existen soluciones a los problemas del regadío de Bardenas y abastecimiento de agua a Zaragoza desde la racionalidad y el respeto a nuestro territorio, en la línea que marcan las directivas europeas próximas a ser aprobadas.

5. - Las movilizaciones habidas en nuestra comarca y otras del Pirineo, no pueden ser ignoradas por más tiempo, y el presidente Iglesias concretando en hechos las manifestaciones que hizo en la toma de posesión de su cargo, ha de poner todos los medios para evitar que siga aumentando el conflicto social que se está generando entre las comarcas del llano y la montaña, y que pueden llevar a nuestra política hidráulica a un callejón sin salida.

6. - Exigimos, ante la política de hechos consumados que está llevando adelante el Ministerio de Medio Ambiente, a través de ACESA y la CHE, una moratoria para el proyecto de recrecimiento de Yesa y los otros grandes embalses (Santaliestra, Jánovas y Biscarrués) que permita establecer verdaderos foros de diálogo donde los afectados tengan una voz clara y nítida, nunca antes existente. Animamos al presidente de Aragón a que defienda con valentía sus nuevos planteamientos y exija, junto a nosotros, esta moratoria, como punto de partida en el que se respeten los intereses legítimos de la montaña.

Jaca, a 8 de enero de 2000