Ribagorza
es un nombre emblemático en la historia del antiguo Reino
de Aragón, que todavía, y después de muchos
siglos de historia, conserva numerosas huellas de su rico pasado
milenario. Pinturas rupestres, yacimientos paleolíticos
y neolíticos, románico lombardo y fortalezas medievales,
son el reflejo del legado histórico de un condado. Se halla
enmarcada en un lugar privilegiado, al pie de los Pirineos, y
caracterizado por la belleza de sus cuencas de los ríos
Ésera, Isábena y Noguera Ribagorzana, que la convierten
en un marco incomparable para el disfrute de la montaña,
el agua, la flora y la fauna. Paisajes de frondosos bosques y
de caudalosos ríos se mezclan con caminos rurales, permitiendo
la práctica de todo tipo de deportes y de múltiples
posibilidades de ocio.
Graus
posee los títulos de Muy Noble y Muy Antigua Villa, y según
la tradición, su nombre proviene de las gradas que forma,
en su pendiente, la Peña del Morral. Sin embargo,
parece que su significado original derivaría de la palabra
latina "gradus", cuyo significado es el de "puerto
o paso estrecho".
Las huellas de la actividad humana se remontan a la Prehistoria
como lo demuestra el yacimiento arqueológico de Las
Forcas en Graus, donde se han encontrado objetos de silex,
huesos y ornamentos del Paleolítico, o los yacimientos
existentes en las cuevas de Olvena o en las Fuentes
de San Cristóbal, junto a Serraduy. Roma también
dejó su legado en el asentamiento de Labitolosa
(La Puebla de Castro), y en puentes, villas y calzadas.
Tras el paso del Islam, se crea el condado cristiana de Ribagorza
con una interesante trayectoria independiente, asimilada desde
el s. XI a la Casa Real aragonesa. Más tarde, la influencia
del románico lombardo penetra en la Ribagorza, dejando
interesantes muestras de este singular estilo arquitectónico.
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Budistas
en la Ribagorza
De reciente construcción es el Templo Budista (Dag
Shang Kagyu) en la localidad de Panillo, fundado en 1984
por S.E. Kalu Rimponché, en cuyo recinto sobresale
la gran estupa, monumento ritual que simboliza el espíritu
despierto y omnisciente de Buda.
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Los
siglos XVI, XVII y XVIII traen consigo una expansión
económica que se traduce en la construcción de importantes
iglesias, casas solariegas, palacetes y ayuntamientos,
así como en la realización de interesantes muestras
pictóricas, entre las que destacan en la actualidad
los retablos de las vecinas parroquias de la Puebla
de Castro y Capella
o las yeserías mudéjares de la iglesia de Juseu.
En
un radio no superior a 10 km. y dentro del Municipio de Graus,
destacan joyas artísticas como la ermita de San Antón
de Pano, declarada Monumento Histórico Artístico,
por ser una de las escasas muestras del románico lombardo
del s. XI, o el Conjunto Histórico de Fantova, antigua
fortaleza altomedieval en la que sobresale la torre militar del
s. XI y la ermita románica de Santa Cecilia. A escasa
distancia las ermitas de San Gregorio (románico
popular), San Clemente (o de la Tobeña) y la de
la Virgen de las Rocas en Güell.
Fuera del término municipal, pero en su entorno más
inmediato, destaca la ermita de San Román de castro
(La Puebla de castro) o los conjuntos de San Clemente y Besians
Viejo (Perarrúa). Asimismo, existen numerosos conjuntos
urbanos de traza medieval como La puebla de Fantova, Benavente,
Torres del Obispo o Torre de Obato.