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Canfranc
En
el siglo XI y a la misma vera del camino de Francia, nació
Canfranc como perfecto ejemplo de pueblo fronterizo. En medio de
un valle profundo, con escasos recursos agrícolas, sus habitantes
se dedicaron necesariamente al comercio, basando su economía
en las transacciones entre Aragón y el Bearn, y en la acogida
de viajeros y peregrinos.
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El
actual termino municipal se extiende desde la misma frontera francesa
hasta los carrascales mediterráneos de Villanúa, y
engloba, aguas abajo de Rioseta, el valle del Aragón y las
renombradas Canal Roya, Canal de Izas y de Ip; se trata pues de
un valle pirenaico por excelencia en el que es perceptible la influencia
atlántica que se introduce a través del cercano valle,
laderas cubiertas de bosques mixtos, y las zonas más altas
reservadas a extensos prados alpinos y cimas rocosas.
Desde
antiguo -tal vez desde época romana- hasta la actualidad,
las comunicaciones interfronterizas han marcado el origen y la evolución
histórica del valle: el Somport -también llamado en
tiempos el puerto de Canfranc- es el paso fronterizo menos abrupto
y más transitado de todo el Pirineo central. Desde el viejo
camino de herradura, transformado en 1876 en carretera, hasta la
construcción del ferrocarril transfronterizo -inaugurado
en 1928- y el reciente túnel carretero, la historia de las
comunicaciones a través del Somport se confunde con la propia
historia de Canfranc.
La
antigua villa de Canfranc, pese a los devastadores incendios de
1617 y 1944, todavía conserva parte de su antiguo patrimonio
monumental. Los restos del castillo, de origen medieval y ampliado
en el siglo XVI, se conservan sobre una roca; la fachada de la torre
de Aznar Palacín del siglo XIV; la iglesia parroquial de
la Asunción, con sus cuatro retablos barrocos y el conjunto
monumental de la Trinidad, fundado en el siglo XVI por Don Blasco
de Les para atender a pobres y peregrinos.
Tras
el incendio de 1944 se trasladó el ayuntamiento y la capitalidad
del municipio al que fuera barrio de La Estación, construído
a lo largo del siglo XX en la partida de Los Arañones. La
Estación Internacional de ferrocarril, monumental edificio
con cierto aire francés y espectacular cubierta de pizarra,
se ha convertido en el emblema más conocido y divulgado de
Canfranc.
La importancia estratégica y militar del valle de Canfranc,
dada su cercanía a la frontera, es causa de la construcción
de diversos fuertes y posiciones militares, entre los que destaca
el fuerte del Coll de Ladrones (siglo XVII-XIX) y la Torreta de
Fusileros (siglo XIX).
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