© Pirineum multimedi@, 8 Agosto, 2001 7:12 PM
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Pueblos vivos

Texto: Ainhoa Camino

Un equipo de 36 alumnos del Departamento de Fotografía de la Escuela de Arte de Huesca, en colaboración con la Escuela de Arte de Pamplona y los Ayuntamientos de Artieda y Sigüés, han realizado un reportaje fotográfico en torno al actual pantano de Yesa y el problema que el recrecimiento de este plantea. Se trata de realizar un documento fotográfico que ponga de manifiesto el impacto que dicho proyecto tiene sobre la población (despoblación) y el entorno.

Los alumnos fotografiando TiermasVeinte alumnos de la Escuela de Arte de Huesca, 12 de la de Pamplona y cuatro profesores han realizado más 3000 fotografías en el entorno del pantano de Yesa. El objetivo de este grupo de fotógrafos ha sido el de recopilar imágenes de estas localidades, para poner de manifiesto el impacto de acarrearía el proyecto de recrecimiento que dicho embalse tendrá sobre la población y su entorno. Un trabajo que será expuesto de manera itinerante por los municipios altoaragoneses, oscenses y zaragozanos que lo soliciten.
El trabajo aborda diferentes aspectos. El etnológico, reflejo de la forma de vida que se desarrolla en las zonas rurales habitadas, el arquitectónico, registrar aquellos elementos tanto populares como de interés histórico-artístico que se concentran en la zona, y el cultural, para poner de relieve las raíces que acompañan a todo el poblamiento humano.
La intención de este trabajo "es doble", según señalan los organizadores. "Por un lado, sensibilizar a la opinión pública acerca del problema de estas grandes actuaciones en el territorio e informar sobre la riqueza cultural y patrimonial y sobre el error que supone hacerlo desaparecer en aras de un mal entendido y planteado desarrollo", manifiestan. Por otro lado, los fotógrafos quieren crear una memoria gráfica, "testimonio de una forma de vida que ha sido reiteradamente castigada e infravalorada".

Planteamiento y desarrollo

El trabajo se dividió en diferentes áreas que fueron tratados por distintos grupos de alumnos, en los que se abordaron los valores humanos, la arquitectura y los valores paisajísticos.

Valores humanos:
Los temas que se han retratado en este área han sido la familia y la casa como unidad social en Aragón, donde a cada apellido se asocia a una casa como espacio físico que agrupa la microeconomía familiar. Se trabajó con los miembros representantes de las familias que actualmente se encuentran en el pueblo, reflejando sus actividades cotidianas, el trabajo, el ocio, las relaciones sociales, sus propiedades y la forma de subsistencia. Paralelamente se realizó un trabajo de retrato fotográfico para presentar al individuo como centro de toda esta actividad y mostrar el lado humano. "Como la gente es la que sufre las consecuencias de los proyectos ideados desde un Vista de ruestapunto de vista más económico que social", explican.

Arquitectura

Se hizo un trabajo de documentación del pueblo actual, con sus casa, calles, plazas, vías de acceso, parques y cementerios. Se fotografiaron los edificios históricos y detalles arquitectónicos como los blasones, puertas y ventanas que mostraban algún interés arquitectónico.

Valores paisajísticos y del entorno:
En esta sección se han fotografiado puentes y fuentes, fragmentos del Camino de Santiago, la Foz de Sigüés y las buitreras y sus alrededores, Tiermas, Escó, Mianos, Artieda y Ruesta. y la base de la sierra de Leyre, entre otras cosas. En general, todo aquello que pudiera sufrir transformación, deterioro o desaparición por causa de un recrecimiento del pantano. "Queríamos poner en relieve un entorno medioambiental que será profundamente alterado no sólo por el agua sino por las nuevas comunicaciones, como son la autovía Pamplona-Jaca, accesos al valle del Roncal y otras", señalan.
En total, se han realizado más de 3000 fotos de las que se seleccionarán entre 50 y 60. La exposición podría estar lista en un mes y medio y se desplazará por todos aquellos municipios altoaragoneses, oscenses y zaragozanos que lo soliciten, así como los lugares donde la Asociación Río Aragón lo crea oportuno. Un proyecto cuyo coste total ronda el millón y medio de pesetas