© Pirineum multimedi@, 21 Mayo, 2002 10:05 AM
Biblioteca pirenaica
Música
Festivales
Gastronomía
Reportajes
 

Músicos de los "agarraos"
 Texto y fotos: Ainhoa Camino

Antonio Aso Artero y Mariano Laborda Lardiés son dos instrumentistas serrableses de los de antes. De esa especie de músicos, casi extinguida, que recorrían, a pie o en bicicleta y con el violín y la guitarra a la espalda, varias decenas de kilómetros para amenizar las bervenas de las fiestas de los pueblos de los valles de Tena y Alto Gállego. Hoy, a sus 72 y 78 años de edad, respectivamente, han editado un CD que recoge aquella música que hacían en los años 30 y que cada domingo y día festivo siguen interpretando en el Hogar de la Tercera Edad de Sabiñánigo, de la mano de su orquesta "Nostalgia".

Antonio el de la guitarra

Antonio Aso  nació en Sabiñánigo-Estación, un 12 de diciembre de 1927. Sus primeros contactos con la música los adquirió en una academia que se abrió en la localidad serrablesa en los años 40. Aquí, Antonio aprendió solfeo y guitarra, el instrumento que normalmente toca, aunque también domina el violín. De entre todas las anécdotas que él narra, los kilómetros y kilómetros en bicicleta y andando, con sol o nevando, hay una que le gusta recordar especialmente. Antonio cuenta que la guitarra con la que ha grabado este CD se la compró en Zaragoza durante su viaje de bodas, hace más de 45 años y rememora que por esa misma época, también adquirió un violín.

Mariano el violinista

Mariano Laborda nació en Senegüé, el 1 de diciembre de 1921. Por motivos laborales, toda la familia emigra a Francia. Es aquí, y gracias a la influencia de su padre, que también tenía vocación musical, se inicia en este mundo con un guitarrico de cuatro cuerdas y con algunos conocimientos de solfeo. En 1932 regresa a España e inicia su etapa de músico. Su instrumento de entonces era la bandurria. En la postguerra, con el obligatorio carnet del Sindicato Provincial del Espectáculo, entra en contacto con otros compañeros músicos y forman una orquesta con la que recorrió muchas de las fiestas de los pueblos pirenaicos

GrupoEl disco

"El Baile: Salas, plazas y eras" fue una idea que surgió de dos jóvenes serrableses, José Ángel García y Antinio Javier Lacasta. En otoño de 1997, durante la grabación de algunos temas para el CD de tradició oral "El Viejo Aragón", contaron con la participación de Antonio y Mariano y fue entonces cuando les propusieron el nuevo proyecto. "Al principio dudaron mucho de que un recopilatorio de música de los años 30 tuviese algún interés", explican los impulsores.
Las dos canciones que tenían que haber grabado para "El Viejo Aragón" se convirtieron en seis. "Al escucharlas pensamos que sería bueno hacer un disco entero con estas canciones, para hacer un homenaje a los bailes de "agarrao" y a sus músicos", comentan Javier y José Ángel.

Fue en el otoño del año pasado, del 21 de noviembre al 26 de diciembre, cuando grabaron el resto de melodías que componen "El Baile". Javier y José Ángel explican que la grabación se realizó "en un falso directo, sin cortes ni arreglos y en el improvisado escenario que cada domingo ellos organizan en el Hogar de la Tercera Edad de Sabiñánigo". Para ellos este disco es "un milagro", ya que no entienden cómo "estos instrumentistas tocan las piezas en el año 2000 igual que en los años 40". Por eso se sienten orgullosos de este CD, que han costeado ellos particularmente de su bolsillo, e insisten en su importancia, ya que "es el reflejo del ambiente que se vivía en nuestros pueblos y aún hoy en día no se entiende un pueblo sin fiestas, por pequeño que sea, sin que todo gire en torno al baile".