Medio Ambiente prevé iniciar la construcción de las depuradoras del Pirineo en 2008
El próximo año es la fecha prevista por el departamento de Medio Ambiente para iniciar la construcción de las casi 300 depuradoras que se requieren para lograr la depuración integral de todas las aguas residuales del Pirineo aragonés.
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Foto:Río Aragón a su paso por Villanúa |
La empresa pública Sodemasa acaba de licitar la redacción de los proyectos tipo y ha encargado también la analítica de todos los vertidos de las aguas residuales y el estudio de emplazamiento de las depuradoras. El coste aproximado será de unos 130 millones de euros y ejecutará las obras el Instituto Aragonés del Agua.
Los tres concursos se publicaron en el Boletín Oficial de Aragón el lunes 3 de diciembre, aunque la depuración de los ríos pirenaicos fue declarada de interés general en 1993. Además, cabe recordar que la depuración integral será obligatoria para toda Europa en 2015.
Como indicábamos serán necesarias 298 depuradoras que se repartirán por las cuatro comarcas pirenaicas, La Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe y Ribagorza, que suponen casi 20.000 habitantes. El viceconsejero de Medio Ambiente, Luis Marruedo, explicaba el objetivo del plan: “Depurar las aguas residuales de todos los núcleos que no disponen saneamiento, para alcanzar la calidad integral de las agua y los ríos pirenaicos, unas zonas de especial valor y fragilidad ambiental”. Actualmente sólo existen depuradoras en Jaca y Sabiñánigo, con poblaciones superiores a los 10.000 habitantes.
La intención del departamento licitando proyectos tipo es, “lograr una gran simplificación en la posterior redacción de los proyectos básicos de cada actuación, ya que hay que atender a una gran diversidad de núcleos”. La licitación de la construcción se hará de forma conjunta con la explotación de las instalaciones y la financiación se hará con un convenio con el Ministerio de Medio Ambiente.
Sodemasa también ha encargado los estudios para localizar los emplazamientos más adecuados para las futuras estaciones depuradoras, teniendo en cuenta algunos criterios preestablecidos. Los más destacables, la viabilidad técnica, las mínimas afecciones ambientales y la titularidad pública de las parcelas.
Vertidos
El tercer estudio licitado es la realización de analíticas de vertidos de aguas residuales urbanas en todos los núcleos del Pirineo. Según Medio Ambiente, “esto permitirá conocer las características del agua residual de cada núcleo y el número de puntos de vertido existentes, tanto en sus condiciones físico-químicas como de caudal existente”. Pero ya este otoño el Instituto Aragonés del Agua (IAA) dio a conocer algunos datos que ponían en evidencia el mal estado de los ríos pirenaicos debido a la ausencia absoluta de depuradoras.
Según esos datos del IAA, aunque la población pirenaica es de 19.592 habitantes, la contaminación por vertidos urbanos equivale a una población de al menos 121.000 personas y los meses de mayor ocupación turística es cuando el volumen de vertido se corresponde con un volumen de gente 6 veces mayor. Así, son las comarcas con más desarrollo turístico y mayores asentamientos urbanos las que generan más carga contaminante: La Jacetania y el Alto Gállego tienen una carga contaminante equivalentes a los 45.000 y 37.000 habitantes, respectivamente; Sobrarbe y Ribagorza, 22.200 y 16.300.
Entre los lugares más contaminantes se encuentra en valle del Aragón, con una carga equivalente a casi 33.000 habitantes, y dentro de este corredor Villanúa, con una carga de 10.000, cuando, según el censo de 2006, su población de derecho no llega a los 500. También es reseñable el caso de las estaciones de esquí de Astún y Candanchú, con 12 y 110 habitantes de derecho, y 5.800 y 5.400 equivalentes. En el Alto Gállego, es el valle de Tena el de mayor carga contaminante, con equivalencias a los 9.000 habitantes en Biescas, 5.000 en Sallent de Gállego y 2.000 en Tramacastilla. Las estaciones de Formigal y Panticosa estarían cada una en los 5.800 habitantes equivalentes. Por su parte, en la Ribagorza destacan Benasque y Cerler, pero juntas suponen una carga equivalente a los 7.000 habitantes, y en Sobrarbe ningún asentamiento llega a esas cifras. El que más aguas residuales produce es Aínsa, con una carga equivalente a 3.700 habitantes.
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