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Última modificación : < Noviembre 6, 2007 17:01 -->

 

Preocupante disminución de la nieve en el Pirineo aragonés

En las dos últimas décadas ha nevado menos en el Pirineo aragonés y cada vez existe una menor acumulación, tanto en superficie como en espesor de este elemento. La tendencia, además, es que cada vez haya menos nieve en la cordillera, aunque la disminución será, “de manera lenta y suave”. Algo que según los expertos no es alarmante, aunque sí “preocupante”, especialmente debido al motor económico que la nieve supone para la comunidad aragonesa.

Candanchu

Estos son algunos de los datos que se extraen del Atlas Climático de Aragón, un trabajo de investigación realizado por el departamento de Medio Ambiente con la colaboración de la Universidad de Zaragoza y un equipo de investigadores, superior a la veintena, procedentes de diversas universidades e instituciones científicas. Los resultados se han obtenido tras analizar más de 14 millones de datos sobre la tendencia del clima en los últimos 50 años, 1950-2002.

Además de la evolución de la nieve, el atlas recoge otros datos como la evolución de las precipitaciones o la temperatura, la aridez, el granizo, las heladas, el viento, el balance hídrico o la evapotranspiración. En general, “el escenario global se resume con que el 91% del territorio aragonés pierde más agua de la que gana, debido a la evaporación del agua, ya que suben las temperaturas mínimas y máximas y no llueve”, comentaba el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné el pasado 31 de octubre durante la presentación del Atlas. Entre otras, el estudio servirá para diseñar las estrategias políticas futuras sobre la gestión y usos del agua y contra el cambio climático.

Algunos fenómenos
El Atlas Climático de Aragón evidencia que las precipitaciones invernales en zonas de montaña son cada vez menores. Para analizar este fenómeno se ha tomado como referencia la presencia de nieve en tres momentos del año, enero, marzo y abril, en distintos puntos de la comunidad. Así, mientras en el Pirineo, en enero la probabilidad de que haya nieve es del 90%, y del 30-40% en las sierras exteriores y en la Ibérica, en marzo y abril, sólo hay nieve en la codillera pirenaica, con un 80%.

Sobre los espesores, el estudio muestra cómo en enero la acumulación de nieve en el Pirineo va desde las cumbres hasta el fondo del valle, y en el resto de Aragón, se limita a las cimas más altas. Por el contrario, en abril y marzo, las cumbres pirenaicas continúan acumulando nieve, mientras en el resto de la comunidad es casi nula la presencia de este elemento. El presidente de la Asociación Española del Clima, José María Cuadrat, señaló que la tendencia de la nieve es que sea menor, pero “de manera lenta y suave, porque hay mucha variabilidad”.

En cuanto a temperaturas, el estudio recoge que “en los últimos 50 años se calcula una subida de entre 0,05 y 0,25 grados más por cada década, lo que en el 2007 supone un ascenso de entre 0,5 y 1 grados”. Ello lleva a fijar las temperaturas medias en Aragón en torno a los 12,3 grados, siendo la temperatura media del Pirineo, en cotas de 3.000 metros, 1 grado. Según el atlas, “invierno y verano son las estaciones que han presentado las variaciones más acusadas”.

Respecto a las lluvias se indica que han disminuido entre 60 y 75 litros por metros cuadrado en el último medio siglo, lo que supone entre 12 y 15 litros por metro cuadrado cada década. La media de la comunidad es de 548 litros por metro cuadrado, aunque ni el 60% de Aragón llega a los 500. Sólo en el Pirineo pueden registrarse precipitaciones cercanas a los 2.000 litros anuales, si bien llueve menos que en las vertientes pirenaicas de Navarra, Cataluña o Francia. Se calcula que el descenso ha sido unos 30 litros en la región noroeste y 135, en el Pirineo Central y Albarracín.

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