La marcha de los Tres Ibones es un revulsivo para los corredores locales
Ainhoa Camino
El pasado fin de semana del 15 y 16 de septiembre, el Valle de Hecho celebró la VII Marcha de los Tres Ibones. Una carrera cronometrada por montaña que, edición tras edición, va alcanzando los objetivos fijados. Este año desde la organización, la Asociación Turística del Valle de Hecho, se destaca el revulsivo que para los corredores locales supone: “Lo que al principio parecía un imposible se convirtió en motivación, y cada vez son más los chesos que miden sus fuerzas participando en la carrera”, indican.
La marcha tiene su salida y meta en la Selva de Oza y tiene un itinerario de 50 kilómetros, en los que se recorren los 3 ibones más representativos de la zona, Acherito, Arlet y Estanés, adentrándose en el Parque Natural de Los Valles y el Parque Nacional de los Pirineos de Francia. “Un paisaje que, unido al espectacular circo de los ibones, hace de la prueba una atractiva ruta para el amante de la montaña”, señalan.
En la actual edición se reunieron en la línea de salida a 94 corredores y el tiempo acompañó. El primer participante en rebasar la línea de meta, Jorge Ortiz, invirtió 6 horas de marcha. Tras él, entraron Kilo Fernández y Sergio Aramendía, ganador de la anterior edición, ambos con un tiempo de 6 horas y 20 minutos. El resto de participantes llegó escalonadamente y sólo 11 corredores se retiraron en el ibón de Arlet. La primera mujer, Idota Vitas, invirtió 9 horas y 46 minutos.
La mayoría de los participantes son de Aragón, País Vasco y Navarra pero también los había de Valencia, Cataluña y Soria. La prueba invita a los que participan a disfrutar también de un fin de semana en Hecho, ya que el domingo por la mañana se organiza una charla o proyección sobre temas de montaña, seguida de una comida para todos los participantes y voluntarios.
|