El CIM Jaca y la Comarca del Alto Gállego continúan con el estudio de los ibones
Ainhoa Camino.
Jaca
Una quincena de submarinistas del Club de Inmersión y Montaña (CIM) Jaca participó el pasado sábado, 4 de agosto, en el estudio, catalogación y limpieza del ibón de Catieras (Panticosa). La actuación da continuidad al convenio de colaboración suscrito con la comarca del Alto Gállego en el año 2004 y ha permitido actuar ya cuatro lagos montaña de esta comarca pirenaica: Asnos, Sabocos, Anayet, Piedrafita y Catieras.
El club jaqués tomo diversas muestras del ibón para su posterior análisis, estudiaron su topografía y extrajeron restos de basura del lago que, según indican desde el club, “no fue muy abundante, ya que es un área de escasa presencia humana”.
Los buzos del CIM Jaca contaron con el apoyo del helicóptero de la empresa Tavasa, de Panticosa, para el transporte de los equipos y de los submarinistas hasta el ibón, situado a 2.300 metros de altura. De acuerdo a las mediciones, el ibón de Catieras tiene una profundidad de 14,9 metros y no sigue el habitual proceso de colmatación debido a los aportes y aliviaderos naturales en forma de barrancos. Se trata, que se sepa y según indican desde el club, “de la primera vez que alguien se ha sumergido en las aguas del ibón de Catieras”.
La actuación, como señalábamos, no se limitó a limpiar el ibón, sino que sirvió para continuar el estudio de los ibones del Alto Gállego que la administración comarcal inició hace 3 años. Los primeros análisis y resultados ya se han publicado y distribuido por los colegios y bibliotecas del Alto Gállego. De ahí, que en esta ocasión los biólogos del club también tomaran muestras de zooplacton, de agua, y de diversas plantas acuáticas, mientras los instructores del CIM Jaca trazaban la topografía del ibón, midiendo profundidades y curvas de nivel.
Desde el punto de vista biológico, según señalan los integrantes del CIM Jaca, “la prospección del ibón de Catieras ha permitido localizar por primera vez en este lago una pequeña población de una rara y delicada planta acuática denominada Potamogeton berchtoldii, conocida solamente en los ibones de Piedrafita, Tramacastilla y Estanés”. Según indicaron José Luis Benito y Ana Acín, biólogos del club, “también hemos cartografiado con detalle otra planta acuática de nombre Potamogeton gramineus”.
Se trata, según los biólogos, “de una especie abundante en este ibón, aunque rara en el Pirineo aragonés pero con mayor presencia en otros puntos de Aragón y la Península Ibérica”. Dicha planta cuando florece tiene dos tipos de hojas, “unas sumergidas de forma alargada y otras flotantes de forma oval”, indicaron. Además gracias a la inmersión pudieron comprobar otros datos que desconocía: “Hemos podido comprobar que tapiza los fondos limosos del ibón hasta una profundidad que ronda los 4,5 m. A partir de allí se ve sustituida por diversas especies de algas menos exigentes con la luz.”
Por otro lado, en el ibón de Catieras se ha detectado la presencia de trucha común y de piscardo. Este segundo pez es raro en los ríos de la cuenca del Ebro y por ello, “está catalogado como vulnerable en el Atlas de Peces Amenazados de España. No obstante, no descartamos que haya sido introducido por los pescadores como alimento para las truchas”, comentan Benito y Acín. Asimismo, “en los arroyos que vierten al ibón hemos localizado el preciado endemismo tritón pirenaico, propio de aguas corrientes frías y limpias de la alta montaña pirenaica”.
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