El Pirineo también tiene “puntos negros”
Los equipos de rescate en montaña de la Guardia Civil que operan en el Pirineo aragonés han detectado un total de 26 puntos negros en la cordillera. Los lugares reseñados son, principalmente, alta montaña y barrancos, por lo que los profesionales hacen un llamamiento a extremar las precauciones tanto en los meses invernales como en verano y recuerdan la necesidad de llevar la ruta perfectamente estudiada y el material adecuado para cada actividad.

Desde la Guardia Civil de Montaña se reconoce que la masificación que se está viviendo en las actividades de montaña y aventura tiene mucho que ver con el incremento de accidentes.
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El listado de los lugares que más accidentes registran en el Pirineo aragonés, publicado estos días en el Heraldo de Aragón, se extiende por casi la totalidad de la cordillera pirenaica e, incluso, por la prepirenaica, con el Tozal y la sierra de Guara. Aunque, y según el informe de la Guardia Civil, las cimas de más de 2.500 metros, las consideradas alta montaña, y los barrancos de Guara y del entorno de Boltaña, aglutinan la mayoría de los siniestros.
Por zonas, en el área de acción del Grupo de Rescate de Boltaña, la escupidera de Monte Perdido (Fanlo) y el Embudo de Marboré (Bielsa) son los puntos más peligrosos en invierno. Mientras en verano, los principales accidentes en montaña se registran en el Marboré, la Brecha de Rolando y el Pico Taillón, estos dos últimos en Fanlo. En cuanto a barrancos, destacan el de Miraval (Tella-Sin), Viandico y Las Gloces (ambos en Fanlo) y Sorrosal (Broto).
En Benasque, el Aneto-Maladetas es el principal punto de atención en invierno y en verano. Aunque en los meses estivales los equipos de rescate en montaña también deben redoblar la vigilancia en la cresta Salenques, en la Aigüeta de Barbaruens (Seira) y en la Cresta de los Portillones (Benasque). En Panticosa, en invierno, los picos más peligrosos son el Balaitus y las Crestas del Diablo (los dos en Sallent de Gállego). En verano, Peña Telera (Biescas) y Respomuso-Balaitus.
El equipo con sede en Jaca destaca como principales puntos negros invernales el Aspe (Aísa), Punta Agüerri (Hecho) y Bisaurín (Aragüés del Puerto). En verano, los barrancos de Fago (Ansó) y Aguaré (Canfranc), así como, los ibones de Estanés y Aguas Tuertas. En cuanto a Guara, en invierno son el Tozal y la Sierra de Guara los lugares de mayor siniestralidad, mientras en verano son los barrancos del Vero (Alquezar), Mascún, la Peonera, Balcés y los tres de Bierge.
Desde la Guardia Civil de Montaña se reconoce que la masificación que se está viviendo en las actividades de montaña y aventura tiene mucho que ver con el incremento de accidentes. Como ejemplos citan las seis cordadas en un día contabilizadas en la Cresta Salenques este verano, cuando lo habitual es una o dos por jornada, las 1.200 personas que en un día han descendido el barranco del Vero o las 100 contabilizadas en el Formiga.
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