En los últimos días de mayo, el oso Camille ha atacado dos veces, en menos de diez días de diferencia. Dos ovejas han aparecido muertas y varias más han desaparecido.
Los hechos se produjeron en el puerto de Ezkaurre, cerca de la muga con Ansó, el 20 y el 30 de mayo. El primer ataque se efectuó sobre el rebaño de Joaquín Garde, vecino de Isaba. El resultado, dos ovejas muertas y una tercera desaparecida. En el segundo, sobre el de Juan Carlos Alastruey, con una oveja muerta y cinco desaparecidas. El ganadero y tres personas más estuvieron buscando a los animales perdidos. La operación no tuvo éxito, pero hallaron numerosos rastros del oso.
Para ambos ganaderos las pérdidas son enormes y declaran estar cansados de luchar contra el oso, ya que además de atacar sus cabañas anualmente, tienen que ser ellos mismo quien demuestren ante la administración que ha sido un ataque del plantígrado para poder cobrar las ayudas e indemnizaciones fijadas.