El nuevo IPE de Jaca comenzará a contruirse en otoño
Ainhoa Camino.
Jaca
El nuevo Instituto Pirenaico de Ecología de Jaca comenzará a construirse este próximo mes de septiembre. El proyecto, que se presentó el pasado 3 de mayo en la ciudad pirenaica, se va a desarrollar en una parcela de más de 7.000 metros cuadrados y para su diseño se han aplicado conceptos de biocontrucción, para lograr la máxima adaptación al ambiente y la mayor eficiencia ecológica. Todo ello ha supuesto incrementar el presupuesto inicial en un 25%, siendo 4 millones de euros la inversión requerida.
El nuevo IPE se presentó justo un día después de que el Ayuntamiento de Jaca entregara al instituto y uno de sus fundadores, el doctor Pedro Motserrat, el máximo galardón que concede la ciudad, el Sueldo Jaqués. De ahí, que el director del IPE, Francisco Comín, y el director del centro jaqués, Daniel Gómez, agradecieran los apoyos recibidos por parte de la ciudad de Jaca. Junto a ellos presentando el nuevo centro, el arquitecto del proyecto, Ramón Fañanás, el maquetista, Roberto Guldris, y el alcalde, Enrique Villarroya, además de numerosos investigadores y becarios del IPE jaqués.
El nuevo centro se ubicará en un solar del Llano de la Victoria, con una superficie superiror a los 7.000metros cuadrados, de los que unos 4.000 serán construidos. El inmueble se ha dividido en 5 módulos, conectados entre sí, pero separando el área de investigación de la técnica. Con una orientación al sur, es decir, mirando a la Peña Oroel, esa fachada será, “una gran cristalera, que servirá para captar la energía solar, ya que tiene incorporado un sistema de absorción y almacenamiento de energía que hará que en horas diurnas, el calor se distribuya por las zonas más frías”, explicó Fañanás.
El área de investigación estará compuesta por tres módulos, consecutivos, en los que se ubicará, según explicó el director del IPE de Jaca, Daniel Gómez “la biblioteca, el herbario y resto de colecciones que ahora son imposibles de exponer, y los laboratorios”. Las tres naves llevan a su cubierta placas solares y fotovoltaicas, para el ahorro energético. La nave central albergará una sala transformable, para reuniones, seminarios, conferencias o, “cualquier tipo de acto en el que pueda participar la ciudadanía”, apuntó Gómez. La última nave acogerá, en la parte inferior, las dependecias administrativas, y en la superior, “6 despachos para investigadores foráneos”, indicó Fañanas. En el exterior, en la zona norte, estará el aparcamiento.
Esas dos últimas naves tendrán una cubierta viva. “Son zonas ajardinadas para favorecer la integración del inmueble en el entorno, que en verano tendrá plantas y flores autóctonas y en invierno, con hojas caducas, ayudará a mantener el calor del inmueble”, explicó el arquitecto. Otros conceptos de bioconstrucción que tendrá el nuevo IPE son la calecfacción, mediante sistemas de agua y suelos radiales, la carencia de aire acondicionado, ya que se hará mediante un sistema interno de circulaciones del aire, y la existencia de un sistema propio de recogida de agua de lluvia, que hará reducir el consumo de agua del inmueble.
Todo ello hace que el nuevo inmueble sea definido como, “un edificio moderno, dinámico, singular y funcional”, comentó Francisco comín. La idea es iniciar el septiembre las obras, ya que según indicó Villarroya, “ya hemos iniciado los pasos administrativos oportunos que permitan la licitación de la obra lo antes posible”. El plazo de construcción, una vez iniciada la obra, que dirigirá el propio arquitecto autor del proyecto, Ramón Fañanás, es de 18 meses.
Pero además del nuevo centro, el director del Instituto Pirenaico de Ecología explicó que “en estos momentos también estamos intentando ampiar plantilla y mejorar sus condiciones laborales”. Comín recordó que ya el año pasado se incorporó un nuevo investigador, de Física Electrónica, a la plantilla jaquesa y que próximamente saldrá otra. Asimismo, Francisco Comín apuntó que junto a esta incorporación, “habrá un incremento del personal auxiliar”. |