El recuperado núcleo de Isín se vistió de largo para su inauguración
ACj
El hasta hace poco abandonado núcleo de Isín (Sabiñánigo), ahora recuperado por la Fundación Benito Ardid se visitó de largo el pasado 24 de marzo con motivo de su inauguración oficial. El núcleo, transformado en un centro social y de vacaciones para disminuidos psíquicos, principalmente, ha requerido 7 años de trabajo y una inversión, aproximada, de 7 millones de euros, en la que han colaborado diversas instituciones. El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, que encabezó la inauguración, destacó la calidad de los trabajos efectuados en Isín.
La Fundación Benito Ardid, durante estos 7 años de trabajo, ha logrado recuperar la imagen que Isín tenía antaño y han construido, respetando la apariencia original de los inmuebles y la trama del pueblo, un albergue-residencia, una Casa de Turismo Rural, dos casas para trabajadores, zonas deportivas y una granja escuela. Todo ello requerido una inversión, aproximada, de 7 millones de euros, de los que el Gobierno de Aragón, propietario aún del núcleo, ha aportado 2.
El núcleo y sus equipamientos están destinados a cubrir las necesidades, de descanso y social, de los disminuidos psíquicos, principal pero no exclusivamente. El director del mismo, José Francisco López, explicó que “el complejo está abierto a todo el mundo, porque lo que buscamos es la integración de todos”. De momento, el complejo ha logrado una ocupación del 30%, pero como recordaba López, “sólo hace 8 meses que hemos abierto”. El director espera que el próximo año, con todos los servicios en funcionamiento, el balance sea más positivo.
Por su parte el alcalde de Sabiñánigo, Carlos Iglesias, como el presidente aragonés, destacó la calidad de los trabajos efectuados e indicó que “Isín es un ejemplo de recuperación de pueblos abandonados y demuestra que en un municipio como el de Sabiñánigo, con tantos núcleos despoblados, se pueden llevar a cabo proyectos de gran envergadura pero de carácter bien distintos, como la construcción de campos de golf o la recuperación y conservación de entornos típicos pirenaicos, como éste”. |