Dos consultoras francesas concluyen que es “viable” la reapertura del Canfranc
La reapertura de la línea ferroviaria Zaragoza-Canfranc-Pau es viable y su gestión sería eficaz, tanto para el transporte de mercancías como de personas y en cantidad más que suficiente como para satisfacer la demanda existente y la previsible a medio plazo. Al menos, así se desprende del estudio que dos consultoras francesas, Systra y Epypsa, han elaborado para Réseau Ferré de France (RFF), la empresa homóloga de ADIF.
El estudio, elaborado en el año 2003, indica que la reapertura se puede hacer, “en perfecta coherencia con las inversiones que hay planificadas en la vertiente española”. Además, el informe señala que la puesta en marcha de esta línea, “ofrece una respuesta adecuada y sostenible a los tráficos previstos por el Pirineo central hasta el periodo 2005-2030”. Si bien, el estudio recomienda, también, la construcción de una paso ferroviario a baja cota y respalda la propuesta de abandonar el ramal Zuera-Turuñana, para mejorar el tráfico ferroviario.
Gerona
Estas conclusiones se recordaron con motivo de la Cumbre Hispano-Francesa celebrada en Girona, los pasados 16 y 17 de noviembre. Tras la misma, el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Aragón explicó que “los resultados de la cumbre son insuficientes para la comunidad aragonesa”. A su entender, “aunque los gobierno español y francés constataron avances en relación al anterior encuentro bilateral, tanto con relación a la reapertura internacional del Canfranc como a la travesía central, siguen atascadas”.
Sobre la reapertura, el colectivo indica que “el ministro de Fomento francés no manifestó ningún compromiso concreto ni inversión alguna”. Respecto a la travesía, el Colegio de Ingenieros considera “inaceptable” la falta de definición de su trazado, ya que, “mientras España defiende este eje a partir del trazado Zaragoza-Huesca, el gobierno francés lo dilata una vez más”.
Para el colectivo es fundamental que el Gobierno aragonés, “presione al Ministerio de Fomento para buscar una salida lógica y natural a las necesidades presentes y futuras de Aragón, para modernizar los pasos fronterizos y poner en valor una renta de situación que ahora choca con un muro en los Pirineos y otro en los despachos de París”. |