El aeródromo consolida sus atractivos y servicios
ACj
El aeródromo de Santa Cilia ha incrementado este año su facturación un 17%, siendo sus dos productos estrella los vuelos turísticos sobre el Pirineo y el remolque de naves para el vuelo a vela. La idea del Consejo de administración de APIRSA, empresa propietaria de la instalación y participada en un 94,5% por el Gobierno autonómico, a través de Turismo de Aragón, es continuar impulsando el centro aeronáutico, con mejoras en sus instalaciones y en sus servicios.
En el fondo de este empuje está la idea de convertir el aeródromo jacetano en un, “futuro aeropuerto comercial de pequeñas dimensiones”, indicó el consejero de Industria y presidente de APRISA, Arturo Aliaga. Los nuevos planes se dieron a conocer en la última reunión del Consejo de Administración de APIRSA, celebrada el pasado 25 de octubre en el aeródromo de La Jacetania. En el orden del día, aprobar la nueva estructura del consejo, ya que se ha dado cabida a la comarca, a través del presidente de la Comisión de Turismo, Daniel Salinas, y se mantiene la participación de la Federación Aragonesa de Deportes Aéreos, cuyo presidente, Teodoro Óriz, es el consejero delegado del aeródromo.
Además, se aprobaron las próximas mejoras que va a tener el centro y que hacen referencia al traslado a la zona norte del parking de veleros, asfaltado de la pista de grava y construcción de un nuevo hangar. Esta última operación está destinada a crear las instalaciones necesarias para acoger en el centro la base de una empresa catalana de helicópteros dedicada a trabajos aéreos, Heliswiss Ibérica. Según explicaron el Consejero de Industria y el delegado del aeródromo, “además de la base, van a traer el taller de mantenimiento, lo que nos supondrá un ahorro de costes y la simplificación de las operaciones de mantenimiento de los medios aéreos del centro”.
Aliaga añadió que, “también estamos negociando con la empresa Shell para instalar una unidad repostadora de queroseno”. Se trata del combustible que emplean los helicópteros y las aeronaves de turbinas (pequeños aviones de 40 ó 50 plazas). Según el consejero, “las conversaciones aún no se han cerrado, pero van por muy buen camino”. Asimismo, y tras la adquisición este año de una avioneta cuatriplaza, está prevista la compra, en este 2006, de un velero monoplaza, que se reforzará con la llegada de dos nuevas naves el próximo año. La idea es disponer de un total de 5 veleros para, “completar el parque flotante y obtener una rentabilidad vía alquileres”, explicaron.
Futuro comercial
El presidente de APIRSA aseguró que “el Gobierno de Aragón va a seguir potenciando este aeródromo, porque además de reunir excelentes condiciones para la práctica de los deportes aéreos y para los usos turísticos, beneficia también a los negocios turísticos de la zona”. Pero, Aliaga reconoció que en el fondo existe la idea de convertir este aeródromo en “un pequeño aeropuerto comercial”. “Lo único que sería necesario es alargar una de las pistas a 1.500 metros, algo que queremos empezar a hacer a partir de los presupuestos del año 2007”.
La idea para trasformar el centro en el “aeródromo de Los Pirineos”, apuntó el consejero, sería, “atraer a pequeños aviones, de 40 ó 50 plazas, como los que ya vuelan entre Zaragoza y Franckfourt”. Pero todo ello, “sin perjuicio de las actividades turísticas y deportivas que tienen cabida y se realizan desde este centro”, indicó Óriz.
|