Se hace la luz en Laguarta
Este fin de semana los vecinos de Laguarta, núcleo rural de Sabiñánigo enclavado en el valle del Guarga, se sienten un poco más ciudadanos de primera. Tras muchos años de reclamaciones y retrasos, por fin este sábado, 7 de octubre, se ha inaugurado su electrificación. El cartel que desde el año 2002 reza a la entrada de la pedanía, “Pueblo sin luz. Siglo XXI” va a perder su sentido, aunque, según algunos vecinos, la nueva traída de luz eléctrica, “viene de Espín y Gillué y falla muchísimo”.
Ainhoa Camino. Jaca. 7 de octubre de 2006
La importancia que esta electrificación tiene y lo que representa se puede apreciar en las personalidades que acudieron al acto inaugural, el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias; el alcalde de Sabiñánigo, Carlos Iglesias; el presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, y el presidente del consejo Asesor de ERZ-Endesa en Aragón, Amado Franco.
La nueva traída consta de unos 4 kilómetros de tendido eléctrico y ha tenido un presupuesto de 244.411 euros, 37.000 aportados por el ayuntamiento serrablés, 97.000 por la DPH y 60.000 por el GA. Además, 177.000 euros han sido necesarios para reforzar la línea Espín-Gillué, aportados por ERZ-Endesa.
Con su puesta en funcionamiento, la antigua minicentral que, construida a principios del XX, servía para dotar de algo de luz a este núcleo de La Guarguera –“apenas se podía salir de casa en invierno porque no se veía”, reconocen la media docena de vecinos que viven fijos en Laguarta-, pasará a mejor vida. Aunque, tras comprobar el funcionamiento del nuevo sistema, algunos vecinos aconsejan que “no se desmantele del todo, ya que la nueva red falla continuamente y, a lo mejor, la inauguración hay que hacerla a oscuras”.
Independientemente de esos fallos, la llegada de la luz eléctrica –“en plena era de la revolución digital”, apuntan- ha renovado las ilusiones entre los vecinos: “La vida será más llevadera, la actividad en la explotación gandera existente será más fácil y se podrá reabrir el albergue, dotando al pueblo, al menos, con un servicio turístico”, indican. Una instalación con 50 camas, cocina y comedor que permaneció abierta años atrás y que se cerró, “debido a los problemas derivados de la falta de electricidad”.
Impulso a un plan de los 90
La electrificación de Laguarta supone retomar e impulsar un plan se acordó en el año 1990 para dotar de electricidad a La Guarguera y que en varias ocasiones parecía que se hubiera paralizado. En concreto, el plan de electrificación del valle del Guarga, acordado en 1990 entre el Gobierno de Aragón, la Diputación Provincial de Huesca y ERZ-Endesa, preveía 6 fases para completar el proceso.
En 1991, y tras dotar con electricidad a Ordovés en 1988, se llevó la electricidad al Molino de Villobas, Gésera y Castiello de Guarga. En el 92, fueron Grasa y Arraso y, un año después, en el 93, y tras poner en marcha la línea Molino Escartín-Aineto, el plan sufre su primera paralización. En 1999 se retoma el proyecto y se pone en servicio la línea de Belarra, facilitando la electricidad a esa pedanía y a Lasaosa, San Esteban y Yéspola. Desde entonces, año 2000, Laguarta estaba esperando su turno, ya que la previsión era continuar con la instalación de esa línea y las de Nocito-Bara y Molino de Villobas-Ceresola. Ahora, tras llevar la luz eléctrica hasta Laguarta, se espera que suceda lo mismo en Bara, Used, Bentué de Nocito y Ceresuela. |