Surgen los primeros problemas con los osos reintroducidos
ACj
Varias decenas de ganaderos del valle francés de Ouzoum, en la vertiente norte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, protagonizaron el último fin de semana de julio una batida para espantar a uno de los ejemplares de oso reintroducido por el gobierno de Francia. La intención de los ganaderos, hacer que el animal se trasladara hacia el este, al municipio de Bagneres de Bigorre, donde se efectuó en primavera la suelta de este animal originario de Eslovenia y al que se le atribuyen numerosos ataques a rebaños.
Concretamente, la batida la organizó la Federación Transpirenaica de Ganaderos que atribuye al oso Franska la muerte de un centenar de corderos. La idea de la federación es organizar un nuevo intento el primer fin de semana de agosto, para tratar de que el plantígrado se vaya definitivamente hacia el témino de Bagneres de Bigorre. En la operación los ganaderos –que según la Gendarmería, eran unos treinta, y según los organizadores, un centenar- emplearon petardos, silbatos y otros instrumentos para hacer ruido y tratar, así, de espantar al oso.
Recordaremos que Franska es uno de los cuatro ejemplares que el Gobierno de Francia ha traído esta primavera desde Eslovenia para tratar de reforzar la población osera existente en la cordillera pirenaica, tras la muerte de la última hembra autóctona en invierno de 2005. Los planes del Ministerio de Ecología francés era reintroducir un total de cinco osos este año, cuatro hembras y un macho, pero, el último ejemplar, un hembra, no se reintroducirá hasta otoño, debido a los problemas surgidos con la población que se opone al plan.
Acuerdos en Aragón
Por su parte, en la comunidad aragonesa se continua intentado avanzar de un modo consensuado, entre administraciones implicadas y población afectada. En este sentido cabe destacar que en la reunión matenida el pasado 27 de julio, entre ganaderos y la dirección general del Medio Natural, finalmente se logró acordar un primer documento en el que se recogen las medidas a adoptar en caso de sufrir un ataque de oso.
A pesar de que la reunión fue tensa y sólo se logró pactar ese documento, supone un paso adelante, ya que es el primer acuerdo entre administración y población que se alcanza dentro de este proceso. Además, según estiman desde Medio Natural, en próximas fechas se podría consensuar las medidas compensatorias que recibirán los ganaderos tras un ataque de oso.
De momento, el acuerdo recoge el modo en que un ganadero debe actuar en caso de ataque. Así, se indica que se debe tapar el cadaver del animal atacado, llamar al teléfono que se facilita desde el gobierno aragonés e iniciar las pesquisas que sean necesarias para aclarar lo sucedido. El colectivo ganadero también ha solicitado construir estructuras valladas, pistas y abrevederos que sirvan para su seguridad y la de su ganado. Esta medidas se abordará en próximos encuentros. |