Félix ya vuela por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
El quebrantahuesos “Félix” ya vuela por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. El animal, que permanecía desde hace casi un mes en una jaula camuflada para adaptarse al hábitat donde iba a ser soltado, fue liberado el pasado 23 de junio, sobre las 9:30 horas y siguiendo un comportamiento normal en su contacto con el medio natural.
La actuación la efectuaron técnicos del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, junto con guardería del Parque Nacional. El consejero aragonés de Medio Ambiente, Alfredo Boné, el director del Parque, Alberto Fernández-Arias, y representantes de las Comunidades de Cantabria, Asturias y el Parque Nacional de Picos de Europa han seguido la suelta, como integrantes del proyecto para recuperar la población de quebrantahuesos en esa zona, manteniendo, tras la liberación, una reunión de trabajo en el Ecomuseo de Aínsa.
Recordamos que “Félix” nació en cautividad en Zaragoza el 15 de febrero, tras ser incubado el huevo durante 20 días, ya que tuvo que ser rescatado en el Prepirineo aragonés ante las dudas sobre su viabilidad natural. Durante la incubación se contó con la colaboración de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, y tras el nacimiento, el pollo fue trasladado a un centro especializado ubicado en Viena (Austria), donde continuó con su desarrollo en cautividad junto a un ejemplar adulto, que ha actuado como nodriza.
“Félix”, que pesaba 200 gramos cuando se trasladó a Viena, pesa ahora algo más de cinco kilos, y se encuentra en buen estado de salud, según el reconocimiento efectuado en el momento de su instalación en la jaula de adaptación por los veterinarios del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del CIAMA, en La Alfranca.
Durante su estancia en dicha jaula, “Félix” ha podido observar directamente el comportamiento de sus congéneres en un punto de alimentación instalado en las inmediaciones de la jaula. Después de ese período de aprendizaje, el animal ha alcanzado el desarrollo y el nivel de aprendizaje adecuados para ser liberado. Cuenta con un emisor y se ha marcado con anillas, decolorado las plumas y tintado las bandas alares, por lo que en el momento de la liberación no ha sido necesario manipular al animal. |