Isin abrirá sus puertas en el mes de agosto
El núcleo Isín, en el Alto Gállego, va a abrir sus puertas el próximo mes de agosto. Las obras para su rehabilitación están prácticamente terminadas, centrándose los trabajos actualmente en la finalización del acondicionamiento y la urbanización de las calles. También se está terminando de construir los dos edificios que albergarán a la treintena de personas que trabajarán en este núcleo que la fundación Benito Ardid va a convertir en un centro vacacional para favorecer la integración de las personas discapacitadas.
El núcleo, que ha cedido el Gobierno de Aragón a la señalada fundación, recibió la visita del viceconsejero del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel, el pasado 25 de mayo. El ejecutivo autónomo ha invertido en el mismo y desde el año 200, fecha en que se iniciaron las actuaciones de recuperación, 1,6 millones de euros.
La rehabilitación del municipio, que estaba totalmente abandonado, responde al objetivo principal de hacer accesible el Pirineo a las personas discapacitadas y a sus familias, al mismo tiempo que se recupera una población perteneciente al término municipal de Sabiñánigo. En este sentido cabe destacar que en la rehabilitación de los inmuebles se han mantenido las formas tradicionales de la arquitectura de la zona y se ha dotado al núcleo de las infraestructuras básicas para hacerlo habitable.
El proyecto incluye una granja escuela y un aula de naturaleza, ambas libres de barreras arquitectónicas, para introducir a estos colectivos en el conocimiento del medio rural mediante actividades conjuntas con toda la familia. También habrá un área deportiva, con piscina adaptada para diversificar el número de actividades y ofrecer una propuesta variada que contribuya a elevar la calidad de vida y el bienestar de las personas con algún tipo de discapacidad.
El centro también está pensado para el disfrute de los familiares, con el fin de que puedan disponer de tiempo de descanso ante el desgaste psicológico y físico que supone una atención continuada las 24 horas del día a personas con estas dificultades. Por ello, existe un albergue-residencia, con una capacidad de 80 plazas ó 70, en el caso de que los usuarios requieran el uso de sillas de ruedas. La Fundación Benito Ardid se encargará directamente de su gestión y mantenimiento y los usuarios aportarán una pequeña cantidad por su estancia.
|