210.000 euros para prevenir los posibles daños de los osos que reintroducirá Francia
El Consejo de Gobierno de la administración aragonesa ha aprobado más de 210.000 euros para la creación un plan de seguimiento y prevención de los posibles daños que puedan ocasionar los osos que reintroduzca el gobierno Francés. El plan, aprobado según el GA, “ante la inminencia de que el Gobierno francés proceda a la suelta de ejemplares”, incluye, entre otras medidas, la elaboración de propuestas compensatorias y la redacción de manuales y protocolos informativos, de sensibilización y de orientación para compatibilizar las actividades que puedan interferir con la presencia del oso.
Recordaremos que la ministra de Ecología de Francia, Nelly Olin, tiene previsto una reunión a mediados de marzo en la que se podría concretar la fecha exacta y el número de ejemplares concretos que se soltarán. La idea de la administración francesa es la de reforzar la actual población osera autóctona del Pirineo con la llegada de nuevos ejemplares procedentes de Eslovenia, medida que ya se realizó a finales de los 80 para recuperar la población. El gobierno francés anunció la reintroducción de un total de 15 ejemplares, hasta el 2008. La fecha de inicio del plan podría ser esta primavera o el próximo otoño.
La decisión del gobierno francés no está exenta de polémica, ya que existe cierta preocupación en las poblaciones afectadas, tanto en la vertiente española como en la francesa, así como entre las administraciones de Aragón, Navarra, Cataluña y Andorra. De hecho, el Consejero de Medio ambiente del GA, Alfredo Boné, ha remitido una carta a la ministra Cristina Narbona en la que le reitera la preocupación del Gobierno de Aragón ante la inminencia del anuncio de liberación de ejemplares de oso pardo, por parte del Gobierno francés, sin que hasta la fecha se hayan cumplido las tres condiciones planteadas por Aragón: “El acuerdo con entidades locales, asociaciones y habitantes del territorio, un adecuado programa de indemnizaciones y un plan técnico”, explican desde la consejería.
Boné recuerda en la carta que “tanto Aragón como el resto de las Comunidades Autónomas pirenaicas han participado en varias reuniones de coordinación en las que se han discutido, entre otras cuestiones, los contenidos de un Memorando de Entendimiento entre los tres Estados implicados (Francia, Andorra y España) que no se ha llegado a firmar, y que se ha transformado en una posible Declaración de Intenciones”.
Para el Gobierno de Aragón, “la precipitación con que se está abordando este proyecto de reintroducción está impidiendo el necesario proceso de información y concertación con la población local, la definición de un proyecto técnico solvente, que entre otras cosas asegure el cumplimiento de las directrices internacionales sobre introducción y reintroducción de especies (UICN); así como la definición de un marco financiero que permitiese a las Comunidades Autónomas afrontar las inversiones que se derivarían de la iniciativa francesa”.
A pesar de ello, el Gobierno aragonés señala estar llevando a cabo múltiples acciones de información, tanto con las comarcas pirenaicas afectadas como con colectivos de ganaderos del Pirineo, “con el fin de recoger cuantas propuestas consideren de interés para su traslado al Gobierno central, dentro de proceso para lograr el acuerdo con la población local”, señalan.
Plan de prevención
Los más de 210.000 euros aprobados el 7 de marzo supone, según Medio Ambiente, “un aumento de en torno al 75 por ciento respecto a lo que se venía destinando en años anteriores en las medidas de seguimiento”. La idea, extender la red de seguimiento a las cuatro comarcas del Pirineo aragonés, ya que hasta la fecha se centraba fundamentalmente en La Jacetania. Entre los trabajos que se intensificarán este año se encuentra el seguimiento de la población osera, el control y prevención de posibles daños al ganado, la asistencia a ganaderos y los trabajos de vigilancia para avisar a las autoridades en caso de furtivismo y otras actividades ilegales.
Entre otras medidas, también se continuará reforzando la formación de los Agentes de Protección de la Naturaleza y personal de guardería, se procederá a conocer el estado actual de la ganadería en ausencia de oso, valorar las posibles repercusiones de la aparición de nuevos ejemplares en los sectores potencialmente afectados, elaborar cartografía sobre las posibles zonas preferentemente más aptas para el asentamiento de osos y las posibles vías de dispersión, elaborar propuestas de medidas compensatorias, redactar manuales y protocolos informativos, de sensibilización y de orientación para compatibilizar las actividades que puedan interferir con la presencia del oso. |