La oposición vecinal provoca el abandono de autovía entre Pamplona y Pau
La autovía proyectada entre Pamplona y Pau no se construirá. La oposición de la mayoría de los pueblos afectados, 16 de un total de 29, así como de los gobiernos de Aquitania, Francia y Europa ha provocado el abandono de la idea por parte del Consejo General de los Pirineos Atlánticos y del Gobierno foral de Navarra. En su lugar, se acondicionará la actual carretera, manteniendo los dos carriles.
El anuncio lo realizó el pasado 22 de febrero el presidente del Consejo General de los Pirineos Atlánticos, Jean-Jacques Lasserre, en una rueda de prensa, en la que indicó que la decisión se ha adoptado en el marco de un acuerdo con el Gobierno navarro. La idea se había presentado por ambas administraciones y suponía construir una autovía que conectaría Pamplona con la autopista A-64, a la altura de Salies-de-Bearn, para acortar el tiempo de viaje entre la capital de Navarra y la de Pirineos Atlánticos, Pau.
El propio Lassarre había señalado en su día que existía cierta oposición ente la población afectada por la construcción de la autovía y anunció que no actuaría contra esa voluntad. De los 29 municipios que debían ser atravesados por la nueva vía, 16 han manifestado ya su negativa, al entender que perjudicaría a las explotaciones agroganaderas y que no favorecería a las localidades por la que discurriría.
De aquí a final de año, según señaló el presidente de los Pirineos Atlánticos, se concluirá la consulta que se está efectuando entre la población afectada, pero el proyecto ya está descartado y en su lugar se acondicionará la actual carretera, de únicamente dos carriles, y se crearán desviaciones en las entradas de las localidades. Para ello, ambos gobiernos solicitarán financiación europea.
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