San Adrián de Sasabe recupera su tejado
Ainhoa Camino. Borau/Jaca
La iglesia románica de San Adrián de Sasabe, en Borau, ha recuperado el aspecto original de su tejado. La actuación, acometida por Sargantana Patrimonio, ha supuesto, además, la rehabilitación de otros elementos del antiguo Monasterio que el paso del tiempo había ido erosionando y estaban muy deteriorados. El alcalde del municipio de comarca de La Jacetania, José Mª Jarne, se ha mostrado satisfecho por la “rapidez, eficiencia y diligencia con la que se ha reparado la techumbre y se ha atendido las necesidad del antiguo monasterio”.
Recordaremos que el pasado mes de julio parte de la tela asfáltica que se había colocado en el año 1992, entre las losas y el armazón de madera que sostiene el tejado, se deslizó, arrastrando las losas y dejando media techumbre al descubierto y sin protección. El suceso motivó el vallado del templo, para evitar posibles daños a los visitantes, ya que parte de las losas quedaron suspendidas y amenazaban con desprenderse en cualquier momento.
Jarne recuerda que el incidente tuvo lugar el fin de semana del 23 y 24 de julio, y el martes siguiente, “técnicos de Patrimonio se personaron para comprobar lo sucedido, valorar los daños y plantear una actuación”. El alcalde de Borau apunta que “la reparación se tramitó por vía de urgencia, adjudicándola a Sarganta Patrimonio”. Misma empresa que efectuó las labores para evitar que el agua se filtrara en el interior del templo en el año 2001.
La intervención acometida ha consistido, según explica Víctor López, de Sargantana, “en colocar entre el armazón de madera y las losas, de una malla, una capa de hormigón y otra de aislante, que es el elemento que se deslizó en verano y que ahora sujetamos con el hormigón, para evitar que vuelva a desprenderse”. Toda la intervención del tejado se acometió en noviembre, ya que “era el elemento que con más urgencia había que reparar antes de que comenzarán las precipitaciones, ya que se hubiera estropeado toda el armazón de madera y cabía la posibilidad de que se filtrara el agua al interior”, apunta Jarne.
Pero además, se han sustituido varios elementos que la erosión del paso del tiempo ha ido desgastado. Por un lado, y según comenta Víctor López, se ha sustituido la puerta de entrada. También se ha renovado la lámina de alabastro que cubre uno de los vanos de las tres ventanas que tiene el templo, recuperando la imagen que presentaba antiguamente. Queda pendiente el rejuntado de la fachada exterior de la iglesia.
En total, estas actuaciones han requerido una inversión de 80.000 euros, aportados, íntegramente, por el departamento de Patrimonio del Gobierno de Aragón. En los próximos días se procederá a recoger el material sobrante de la obra y se retirarán las vallas que aún protegen un templo que data del siglo XI, además de desmontar el andamiaje que se ha tenido que instalar en el interior del templo. |