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El Pirineo espera colgar el cartel de “completo” para Navidades
El puente de la Constitución y la Inmaculada ha dejado un buen sabor de boca en el Pirineo aragonés. Las buenas condiciones que presentaban los centros invernales para la práctica de los deportes de nieve y las buenas condiciones meteorológicas que se dieron el fin de semana, se tradujeron en una alta ocupación tanto en las estaciones oscenses, como en los establecimientos hoteleros. Sin embargo, la cordillera tendrán que esperar hasta Navidad para colgar el cartel de “completo” que se esperaba inaugurar este largo puente festivo.
La ocupación en pistas ha sido muy alta, superando las cifras que los centros registraban el año pasado. En este sentido, cabe destacar el caso de Candanchú, que desde el jueves hasta el domingo recibió unas 8.000 personas más que en el puente de 2004. La mayoría de ellos se concentraron entre las jornadas del jueves, viernes y sábado. Astún, por su parte, recibió una afluencia similar a la de 2004, cerca de 25.000 personas, 2.000 de ellos, no esquiadores.
Las estaciones del grupo Aramón también han tenido uno de los mejores inicios de la temporada invernal registrados en los últimos 5 años. Así al menos lo reconocieron los responsables de Cerler y Formigal, que registraron las mayores ocupaciones a partir del jueves. Panticosa, por su parte y a pesar de tener unas condiciones excepcionales comparando el estado de la estación en anteriores puentes, hace un balance “positivo” de este primer puente invernal. El fuerte viento que obligó ha mantener la estación cerrada “aguó” los planes del centro tensino.
Respecto a la ocupación hotelera, la cifra global indica un 85%. Sin embargo, desde las distintas asociaciones turísticas se indica que “esa es la cifra de los grandes hoteles, ya que los familiares han podido superar ese porcentaje y llegar hasta un 90%”. La máximas ocupaciones se han registrado a partir del jueves y la salida, aunque se efectuó mayoritariamente el domingo, fue escalonada, evitando las retenciones vividas en anteriores ocasiones.
Sin embargo, los hosteleros esperaban haber colgado ya el cartel de “completo” a lo largo de este puente. Algunos hosteleros hablan de “el incremento de viviendas de segundas residencias y la oferta de casa de alquiler”, como el principal motivo del descenso vivido. Pero todo indica que las cifras se podrían recuperar en las siguientes fechas festivas, Noche Vieja y Reyes. La previsión es que en esas fechas se alcance hasta un 90 ó 95% de la ocupación hotelera pirenaica.
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