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Buenas expectativas en el primer gran puente blanco
Las estaciones y hoteles del Pirineo se muestran expectantes ante la llegada del primer gran puente de la temporada de nieve, la Inmaculada y la Constitución. Las precipitaciones de nieve caídas durante los últimos días –el mismo viernes todos los centros altoaragoneses registraban nevadas-, y el gran número de días festivos que supone este primer puente –algunas personas podrían tener hasta 9 jornadas de fiesta-, hacen prever un estreno invernal de lujo.
Las estaciones se han mostrado satisfechas ya que éste va a ser el mejor estreno de la temporada de nieve de los últimos cinco años. Las cinco estaciones oscenses abrieron las jornadas previas al puente y para la semana festiva se prevén unas condiciones excelentes para la práctica de los deportes de nieve. Todas las estaciones tienen nieve polvo y unos espesores comprendidos entre los 30 y los 75 centímetros, que podrían continuar creciendo en los próximos días, si las precipitaciones se mantienen.
En cuanto a remontes y pistas, las estaciones irán planificando cada jornada en función de las condiciones meteorológicas. En principio, Astún prevé poner en funcionamiento más de 20 kilómetros, con 26 pistas y unos espesores que podrían llegar al metro de máxima. Candanchú, por su parte, prevé abrir la estación al 75%, con los sectores de La tuca, Tobazo y Rinconada, además de la zona de seguridad. Sus espesores también son considerables, con un máximo cercano a los 75 centímetros de máxima.
En el valle de Tena, Panticosa espera incrementar algo los 13 kilómetros, 18 pistas y 12 remontes con que inauguró su temporada el pasado 1 de diciembre. Formigal, abrirá más de 40 kilómetros con 39 pistas y 18 remontes. Cerler, que el viernes permaneció cerrada, debido a las adversas condiciones meteorológicas, calcula que abrirá más de 20 kilómetros a lo largo del puente.
Hoteles
Por su parte, los establecimientos hoteleros de la cordillera también prevén un puente muy satisfactorio. Todo indica que a lo largo de la semana la ocupación hotelera rozará el 95%, pudiendo llegar al 100% en algunos momentos. Desde los valles pirenaicos, se señalan como especialmente importantes en cuanto a afluencia los dos fines de semana, los días 3 y 4, y del 8 al 11 de diciembre.
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