|
El Senado recomienda abrir un paso pirenaico cada 50 kilómetros
La Ponencia de Estudio sobre Comunicaciones y Desarrollo de Los Pirineos del Senado ha acordado recomendar al Gobierno central la apertura de un paso transfronterizo en la cordillera pirenaica cada 50 kilómetros. La recomendación, adoptada por unanimidad de los miembros de la Ponencia, recoge también la necesidad de mejorar los ya existentes y la de garantizar su apertura permanente, coordinando con las administración francesa las acciones pertinentes.
El acuerdo de la ponencia recoge la caótica situación que el invierno pasado vivió el Pirineo oscense, cuando los pasos de Portalet y Bielsa se quedaron intransitables debido a la nieve, y el Somport quedaba cerrado a camiones durante casi tres meses, por el desprendimiento en la RN-134, a escasos kilómetros de la boca del túnel.
El documento aprobado por la ponencia, que se creó en el seno de la comisión de Fomento y Vivienda del Senado recoge una serie de medidas para mejorar las comunicaciones transfronterizas, con el objeto último de desarrollar el Pirineo y frenar su despoblación y envejecimiento. Entre las propuestas, referidas al tráfico carretero, principalmente, pero también al ferroviario, marítimo y aéreo, se encuentra la de potenciar los ejes trasversales, como la San Sebastián-Pamplona-Jaca-Huesca, Puig-cerdá, con salida a Perpiñán, completándose con otro localizado más al sur, que conectaría Huesca, Lérida, Ripoll y Figueras, acercándose al paso de La Junquera.
Junto a estos dos ejes principales, la Ponencia apuesta por carreteras más reducidas para vertebrar el Pirineo. Aquí se inscribe la recomendación de construir una variante en la N-230, en el Valle de Arán, o la de acondicionar la carretera de Esterri a Alós de Osil, con el túnel de la Bonaigua, para el tránsito de turismos.
Ferroviario
Respecto al tráfico ferroviario, la Ponencia recoge la idea de abrir un paso mixto de transporte, para personas y mercancías, con un túnel de baja cota, pero sin definir su ubicación. También se apuesta por reabrir el Canfranc, reforzar la línea de Puig-cerdá y habilitar la de la Pobla de Segur hasta Toulouse, para facilitar la conexión con el puerto marítimo de Tarragona. Además, apuestan por trasladar parte del tráfico de mercancías que se registra en los extremos de Irún y La Junquera, por el riesgo de saturar estos pasos, al ferrocarril, aunque tampoco se descarta el marítimo.
|