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Cuarenta familias altoaragonesas esperan noticias de Guatemala
ACJ. Cerca de 40 familias de Jaca, Sabiñánigo y Huesca permanecen a la espera de recibir noticias de Chaquijyá. Una aldea guatemalteca, ubicada en uno de los departamentos más afectados por el paso del huracán Stan, Sololá, a los pies del lago Atitlán, en la residen los niños que apadrinaron hace casi 3 años. Según las noticias que han recibido, la ladera del monte bajo el que se encuentra el pueblo se ha derrumbado y el núcleo ha quedado divido en dos zonas incomunicadas entre sí, lo que dificulta saber el paradero y el estado de los chicos. Las familias pirenaicas mantienen una “tensa” espera.
Fue la Cruz Roja de Jaca, a través de su presidente, Alfonso Gracia, y de la educadora Mª Jesús Cajal, una cooperante residente en Guatemala, quienes promovieron la campaña de apadrinamiento. “La idea era llevar a cabo una acción de ayuda, de un modo cercano y evitando los intermediarios, que tuviera como fin que los chicos pudieran cursar estudios”, comenta Gracia. Con esos objetivos se pusieron manos a la obra y se apadrinaron, en La Jacetania, Alto Gállego y Huesca, ciudad, unos cuarenta niños y niñas, todos ellos en edad escolar, a partir de los 4 años.
El presidente de la Cruz Roja jaquesa explica que “esa fue una línea de ayuda, ya que la relación de Jaca con Chaquijyá es mucho mayor”. Gracia apunta que “el ayuntamiento, por medio de la Escuela de Verano, recaudó fondos para facilitar la creación de una escuela, que, por lo que nos han dicho, tras el Stan ha quedado bajo el lodo”.
Además, la Asociación de Amas de Casa y Consumidores “Doña Sancha” de Jaca y la ONG Mundo Unido, entre otras agrupaciones y asociaciones de la localidad pirenaica, han contribuido a poner en marcha diversos proyectos de desarrollo en Chaquijyá. Una delegación de la aldea visitó, a modo de agradecimiento, la ciudad jaquesa las pasadas Navidades y numerosas familias, de apadrinados o no, han visitado la aldea guatemalteca.
Alfonso Gracia, que tiene dos chicos apadrinados, uno de 18 años y otro de 7, explica que “son una comunidad indígena, muy pobres, por lo que esta tragedia ha sido para ellos como un mazazo”. Gracia comenta que tras hablar con Mª Jesús Cajal esta semana, “sabemos que ya están recibiendo ayuda internacional, al menos en la zona más cercana al lago, que es donde se encuentra Mª Jesús; para llegar a la zona más alta hay que rodear todo el Atitlán, y no sabemos, ni nosotros ni Mª Jesús, cuál ha sido la afección real en esa zona más alejada”.
Gracia señala que “la última vez que hablamos con Mª Jesús nos pidió calma porque, desde su punto de vista, lo peor está por llegar”. El presidente de la Cruz Roja de Jaca estima que las palabras de Cajal se deben a que “todavía no sabemos la dimensión real de la catástrofe”. “Nos dijo que el caos es enorme, pero que hasta que no se recupere cierta normalidad y se sepan las necesidades reales, poco se puede hacer”, señala.
Alfonso Gracia comenta que “aquí estamos algo nerviosos, no sabemos si los chicos están bien y hasta que punto ha quedado dañado el pueblo”. Confían en recibir nuevas noticias durante los próximos días, pero mientras, Gracia ya está pensando en la manera de colaborar con la población de Chaquijyán. “Me gustaría hacer una gran campaña de ayuda en la que participaran todas las asociaciones e instituciones de la comarca, ya que los lazos entre ambas comunidades son muy grandes y las necesidades de ellos, tras el paso del Stan, son inmensas”.
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