La manida travesía férrea por el Pirineo central por la que pujan los gobiernos aragoneses desde hace ya más de una década, ni siquiera se toma en consideración por parte de la vecina Francia.
En el presupuesto para 2006 del departamento de Transportes y Equipamiento, el Gobierno francés no ha incluido ni siquiera una partida mínima para estudios previos. Así, el mapa que publica el ministerio de la vecina república recoge los estudios para la alta velocidad entre Bayona y Vitoria, y entre Montpellier y Perpignan, pero no incluye la previsión de la travesía ferroviaria, o carretera.
Así pues, el Vignemale, que sí tiene una partida en el Ministerio de Fomento español para su estudio, va camino de convertirse en el enésimo señuelo imposible de los aragoneses.