Camille reaparece en Garde (Roncal) y ataca un rebaño
Cuando muchos daban ya por muerto a este viejo macho de Oso Pardo pirenaico, el plantígrado ha reaparecido con un ataque a un rebaño de ovejas en el pueblo de Garde (Roncal), lindante con Ansó, en el que todo indica que se prepara ya para pasar el invierno.
Camille lleva muchos años asentado en esta área entre Roncal y Ansó. Presuntamente, Camille es hijo de Canelle, la última osa autóctona abatida en noviembre pasado, y de Papillon; y padre además del osezno de Canelle, que ha logrado sobrevivir. Papillon murió de viejo en 2003 cuando contaba con 39 años. El ataque se produce en medio de la polémica sobre la reintroducción del oso en los Pirineos, política que seguirán Cataluña, Francia y Navarra, y sobre la que Aragón todavía no se ha pronunciado. Camille es junto a Aspe y Luz Saint-Saveur, uno de los tres únicos osos autóctonos adultos que todavía sobreviven en el Pirineo.
El Gobierno de Aragón no tiene nada decidido respecto al oso pardo
A pesar de la decisión del Gobierno francés de introducir varias hembras de oso pardo en el Pirineo central que palien la desaparición de la última osa autóctona de los Pirineos, Canelle, a manos de un cazador; el Gobierno de Aragón, tras las varias reuniones mantenidas, no ha tomado todavía una decisión respecto a la política a seguir en la reintroducción del oso pardo, y sin embargo, advierte, “Francia puede adoptar unilateralmente la medida y Aragón verse afectado”porque los osos no entienden de fronteras.
Técnicos de Medioambiente del Gobierno de Aragón mantuvieron una reunión el pasado martes con el Consorcio de Los Valles y con ganaderos de Hecho y Ansó, en la que expusieron la situación real del plantígrado y escucharon las opiniones de los principales implicados. El pasado domingo tuvo lugar en Hecho una concentración convocada por Los Verdes-Sos Naturaleza a favor de la reintroducción del oso pardo, que se vio sorprendida por la presencia de un nutrido grupo de ganaderos de Los Valles, que recriminaron a los ecologistas su actitud de desprecio hacia la ganadería de alta montaña.