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El estadio de biatlón estará listo para principios de noviembre
Ainhoa Camino. Jaca/Candanchú
Las obras del futuro estadio de biatlón de Candanchú, que será la primera, y de momento única, instalación que habrá en España homologa para la práctica de este deporte, avanzan a buen ritmo. Ayer el director del centro invernal, Eduardo Roldán, y representantes de las entidades que apoyan el proyecto recorrieron las obras y constataron que el ritmo de trabajo es el apropiado para que a principios de noviembre el estadio esté totalmente terminado. La idea de la estación es celebrar, a finales del próximo enero, el Campeonato Nacional de Biatlón.
En la visita participaron el director general de Deportes del Gobierno de Aragón, Pedro Gª Villamayor; el subdirector general de Alta Competición del Consejo Superior de Deporte (CSD), Ángel Luis López Lafuente; los alcaldes de Aísa y Jaca, José Luis Galindo y Enrique Villarroya, respectivamente; además del personal de la propia estación, responsables de las obras.
Los movimientos de tierra comenzaron el pasado 14 de junio y hasta la fecha, según el jefe de pistas de la estación, Francisco Ronquilla, “se ha completado cerca del 60% de la intervención prevista, que corresponde con la actuación más complicada, el movimiento de tierra”. En total, para construir el estadio, en la misma zona del circuito de fondo donde se llevaban a cabo las pruebas de biatlón, ha sido necesario mover 80.000 metros cúbicos de tierras. La previsión es finalizar las obras a principios de noviembre y celebrar el Campeonato Nacional de biatlón a finales de enero.
El estadio presenta una anchura de 120 metros, en las que se habilita dos zonas, la de tiro y la de salidas y rotaciones, que da paso al anillo de penalización, ubicado a la derecha del campo de tiro. La longitud será de 70 metros y tendrá 27 calles para tiradores, lo que le permitirá celebrar, tal y como apuntó Roldán, “hasta Campeonatos del Mundo”. Entre el tirador y la diana, que estarán protegidas con un altillo y equipadas con una persiana para poder cerrar con seguridad la instalación, habrá 50 metros y una tuberna (humedal) natural en medio que se ha conservado.
Pero si por algo está sorprendiendo el estadio es por su nivel de seguridad y las medidas de bajo impacto que se están aplicando. Así, Gerardo Clavero, del Equipo de Competición de la Guardia Civil, y Ángel Pastrana, actual Campeón Nacional de esta disciplina, destacaban, “la seguridad de los parabalas (taludes a ambos lados del campo) que tienen una altura de 10 metros, que para el calibre que se usa en España, 22 milímetros, es mucho más que suficiente”.
Además, y teniendo en cuenta que en España la práctica de este deporte corresponde, en su mayoría, a militares y guardias civiles, por exigencias de sus normativas, ambas estructuras han sido limpiadas de piedras, para evitar los rebotes de las balas, y recubiertas con fibra de coco. También destaca los 20 metros que se han habilitado como zona de seguridad, tras la dianas, y la estructura de madera de 8 metros que evitará que las balas salgan del campo.
Estas características, y el hecho de sea una instalación fija, la que permitirá su uso también fuera de la temporada invernal, ubicada a unos 1.600 metros de altura, la convierten en una infraestructura única en España y una de las más modernas Europa. Sin embargo, ello ha requerido un incremento del presupuesto inicial, pasando, según expuso Pedro Gª Villamayor, “de los 30051 euros iniciales a los 34.859 actuales”.
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