El osezno de Cannelle goza de buena salud
El osezno de Cannelle, la última osa autóctona pirenaica, muerta el pasado invierno a consecuencia del disparo de un cazador, goza de buena salud. O al menos eso es lo que se aprecia en las fotografías que un naturalista bearnés ha logrado obtener del joven plantígrado, en el macizo de Sesques, entre los picos de Aspe y Ossau. En las mismas, el osezno, de un año y medio de vida, presenta una altura de entre 75 y 78 centímetros de alzada y entre 70 y 80 kilos de peso.
Las fotografías, publicadas en el diario francés Sud Ouest, fueron efectuadas por Xavier Piro, dentista de profesión y aficionado a la naturaleza, el pasado 21 de junio, venticuatro minutos después de superar las 0:00 horas, y suponen las primeras imágenes desde que abatieran a su madre, en diciembre de 2004.
Las instantáneas, tomadas gracias a una caja fabricada por Piro, con un detector infrarrojo de calor, muestran un buen aspecto de la cría, con unas dimensiones, aproximadas, de 75 y 78 centímetros de alzada y unos 70-80 kilos de peso. Aunque al ser macho se espera que continue creciendo. También se pueden apreciar los rasgos característicos de este ejemplar, con un manto peludo de ligero bicolor y el inicio de las patas más negro y marcado.
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