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Buscan nuevas técnicas para extensificar el uso de los recursos disponibles en las zonas de montaña
Los veterinarios e investigadores de la granja experimental “La Garcipollera” están buscando extensificar el uso de los recursos disponibles en los entornos de las explotaciones ganaderas de vacuno ubicadas en zonas de montaña. La idea es encontrar sistemas y métodos de producción más sostenibles y que supongan una reducción del ciclo de defunción de los terneros. Es decir, que se puedan sacrificar antes de los 12 meses impuestos ahora por la normativa comunitaria, para que la canal se deprecie lo mínimo.
Los trabajos iniciados en la finca jacetana, dependiente del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), suponen, según explicó la veterinaria del centro, Isabel Casasús, “implementar técnicas del estudio precoz de los animales y ver cómo éstas repercuten en el ciclo productivo, tanto de los terneros como de las madres”.
La investigación, que se está llevando a cabo con las razas Parda de Montaña y Pirenaica, comenzó en octubre del año pasado, cuando se produjeron los partos, y el próximo mes de julio comenzarán los sacrificios, ya que es la fecha prevista para que los terneros hayan alcanzado los 470 kilos que se exige como peso específico.
Los veterinarios ponen especial atención al estrés de los terneros en el destete
El destete es un momento traumático para el ternero. “Se separan de la madre, se forman nuevos grupos y aparecen jerarquías, lo que supone un periodo muy estresante para los terneros”, apunta Isabel Casasús. Para controlar esos niveles, en La Garcipollera, junto con un veterinario de la Facultad de Valencia, se está haciendo un estudio para ver cómo la diferencia de raza, Parda de Montaña y Pirenaica, y los distintos manejos que hayan practicado influyen en el momento del destete.
Para conocer esa influencia se analiza los factores que explica Casasús: “Miramos el cortisol, que es el que mide el grado de estrés de los animales, y también analizamos las proteínas de fase aguda, porque el estrés es una especie de respuesta inflamatoria a lo que ocurre”. Junto al análisis de estos factores, los veterinarios llevan a cabo, también, otro estudio comparativo: “Ver cómo los animales destetados a distintas edades se adaptan al manejo posterior en los cebaderos”. |
Casasús explica el proceso que siguen en La Garcipollera con los terneros: “Buscamos destetarlos antes de lo que son las edades convencionales, en lugar de hacerlo a los 5 ó 6 meses, llevar a efecto a los 3”. Esto supone, “acortar el periodo de cebo y poder sacrificar a los animales con un buen peso antes de que hayan alcanzado los 12 meses que actualmente impone la normativa comunitaria para el sacrificio de los terneros”, señala. La investigadora recuerda que si se sacrifica las reses con más de 12 meses, “hay que retirarle la médula espinal, lo que implica una depreciación de la canal bastante importante”.
Para los estudios que están desarrollando, los veterinarios están utilizando distintas edades de destete de los terneros y distintos manejos. Isabel Casasús explica que “a los terneros o les damos un pienso de iniciación, para ver cómo arrancan y ver si, posteriormente, ello facilita que los rendimientos sean buenos desde el principio, o se alimenta únicamente de la leche de la madre”.
A primera vista, tal y como apunta Casasús, “parece que estemos llevando a cabo una labor de intensificación”. Sin embargo, la intensificación se centra únicamente en el manejo de los terneros, ya que “las vacas, cuanto antes se desteten, antes podrán volver al monte y utilizar con mayor intensidad los pastos”, comenta. De esta manera, “si una vaca sólo está 3 meses en periodo de lactancia, quizás pueda estar los 9 siguientes haciendo aprovechamiento de los pastos”. Es decir, se extensifica el uso de los recursos disponibles.
En estos momentos, los animales se encuentran en fase de cebo, con pienso y paja. Cuando se sacrifiquen, en julio, los investigadores buscarán si las distintas edades y manejos han supuesto alguna diferencia en los parámetros productivos de los terneros, como por ejemplo en la calidad de la canal y de la carne, y en las pautas de crecimiento y desarrollo de los animales.
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