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Proponen
ampliar la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala
Aínsa
ha sido la localidad elegida para iniciar las conversaciones que podrían
llevar a ampliar la Reserva de la Biosfera Ordesa y Viñamala, la
primera que se creó en España, en el año 1977. La
propuesta de aumentar este territorio protegido de 51.396 hectáreas
supondría incluir parte del territorio galo, creando la primera
Gran Reserva Transfronteriza de Europa.
La
iniciativa reunió en la localidad sobrarbense a los comités
del MaB (Hombre y Biosfera) de España y Francia, así como
a miembros de la Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés
(ADELPA), del organismo autónomo de Parques Nacionales, del Gobierno
de Aragón, del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, de la
Diputación Provincial de Huesca, del departamento galo de Hautes
Pyrènées, además de alcaldes y concejales de ambas
vertientes.
El estudio técnico de la ampliación de la Reserva está
recogido en el libro "Las unidades de paisajes naturales de la Reserva
de la Biosfera Ordesa-Viñamala", de Eduardo Martínez
de Pisón, que fue presentado ayer por el presidente del MaB español,
Javier Castroviejo. En opinión de Castroviejo la ampliación
propuesta en el libro de Martínez de Pisón, a pesar de ser
sustancial, puede resultar "pequeña, si se compara con las
tendencia mundial de áreas protegidas y reserva de la biosfera".
El profesor de la Universidad de Zaragoza, Pedro Arrojo, explicó
los objetivos de una reserva de la biosfera, en comparación a la
figura de Parque Nacional: "Una reserva no sólo intenta preservar
espacios naturales, sino también los valores culturales y patrimoniales,
con la idea de generar un desarrollo sostenible que puedan disfrutar las
poblaciones autóctonas".
Ampliación
La ampliación propuesta por Martínez de Pisón va
encaminada a incrementar el territorio hacia el extremo oriental, hacia
el Aneto, y llegar, al menos y según expuso el autor del estudio,
"hasta el límite del parque Posets-Maladeta". Hacia la
vertiente occidental, Martínez de Pisón reconoció
que "no se plantea la inclusión del Anayet y otras sierras
occidentales, muy interesantes para el Pirineo, porque consideré
que tal vez tendría poco apoyo".
Algo similar sucedió a la hora de plantear la inclusión
del valle del Ara, "debido al problema de Jánovas", señaló
Eduardo Martínez de Pisón. Sin embargo, "teníamos
muy claro que este valle era integrable para alcanzar un límite
meridional que representase la totalidad del Pirineo y para integrar el
único valle no transformado y con aspectos naturales hidrológicos,
hidrográficos e hidrogeográficos de la cordillera",
explicó.
Para continuar avanzando en la propuesta, se acordó celebrar un
segundo encuentro en la vertiente francesa y formar un equipo interdisciplinar
de trabajo en España, a la vez que el MaB designará a expertos
en su territorio. El siguiente paso será la búsqueda de
financiación para elaborar el estudio de la propuesta. Mientras
en ambas vertientes se efectuarán campañas de información
directas para dar a conocer la iniciativa a ayuntamientos y asociaciones.
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