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Daniel
Barlés, autor de "Evocaciones de Aragüés del Puerto,
mi querido pueblo"
"Quiero
que la gente conozca Aragüés y se enamore"
Daniel
Barlés fue uno de los alumnos que estrenó la primera escuela
de párvulos que hubo en Aragüés del Puerto. Tras pasar
por la escuela de Primaria, se fue a Jaca a estudiar bachillerato en las
Escuelas Pías y obtuvo su licenciatura en Veterinaria en la Universidad
de Zaragoza.
En esta ciudad
y junto a su mujer, Elvira Báguena, fundó un centro de enseñanza
del que ha sido profesor y director hasta que se jubiló. En todo
ese tiempo, y a pesar de residir en la capital aragonesa, la vinculación
de Daniel con su pueblo natal, Aragüés, ha ido incrementándose,
enriqueciéndose y convirtiéndose en una pasión sincera,
tal y como se constata en el libro que Barlés acaba de publicar,
y que fue presentado oficialmente en el marco del Festival de Música
y Cultura Pirenaicas de la Mancomunidad de los Valles, PIR, el pasado
3 de julio: "Evocaciones de Aragüés
del Puerto, Mi querido pueblo".
La devoción
de Daniel Barlés por su pueblo le viene desde hace tiempo. "Ya
cuando tocaba en la tuna universitaria de Zaragoza hacía letras
de jotas apropiadas para nosotros; luego, en Aragüés, se me
ocurrió primero hacer jotas con letras alusivas a cosas de aquí
y, posteriormente, poesías". Parte de esas inspiraciones
han quedado recogidas en las 310 páginas que componen "Evocaciones".
Pero además, Daniel ha conseguido contagiar esta pasión
a su familia, ya que su hijos, Elena y Nacho, y su tío, Conrado
Barlés, participan en esta obra, que cuenta con la colaboración
económica de la Diputación Provincial de Huesca y el Ayuntamiento
de Aragüés del Puerto.
Daniel cuenta cual es la participación de su tío: "En
casa teníamos una estupenda colección de fotografías
antiguas de Aragüés hechas por el hermano de mi padre, que
era médico y cuando se jubiló, al ser soltero, se vino a
vivir con mis padres aquí, hasta que se murió en 1937; esto
es lo que me ha dado más pie para hacer realidad este libro".
Así, "Evocaciones" recoge en cerca de 350
fotografías el ayer y hoy de Aragüés. En blanco y negro,
las imágenes que Conrando Barlés captó entre los
años 20 y 30; en color, el estado actual de esos mismo parajes.
Esta
comparativa es la parte principal de un libro
que para su autor es como "un regalo familiar para que la gente conozca
este pueblo, venga y se enamore de él". Es en ese afán
de dar a conocer Aragüés del Puerto donde hay que ubicar las
jotas y poesías que compuso Daniel. A través de ellas, Barlés
acerca al lector los sonoros topónimos que se encuentran en el
valle, el nombre de las casas y calles, que se pueden localizar gracias
a un plano que se incorpora al final del libro; los juegos de su infancia
o las misas en latín que Daniel escuchó cuando era un niño.
Complementando estos recuerdos están las investigaciones que el
autor ha efectuado para recuperar 15 de los 17 escudos infanzones que
han existido en Aragüés del Puerto, algunos apuntes histórico-geográficos
y "el pequeño trabajo de investigación que encargué
a mis hijos, ya que son Historiadores del Arte, sobre la iglesia de Aragüés",
explica Daniel.
Así, "Evocaciones" se convierte en una
crónica viva de la evolución que ha sufrido un pueblo pirenaico
y en una reflexión de qué se puede adoptar del pasado.
En palabras de Daniel Barlés, la evolución es "la calidad
de vida que ofrece ahora Aragüés"; y el pasado a recordar,
"la unidad y solidaridad que había entre la gente". Pero
si algo quiere trasladar Daniel a quienes abren las páginas de
"Evocaciones de Aragüés del Puerto, mi querido libro"
es "la ilusión de participar en el futuro de un pueblo que,
en este caso, pasa por fomentar el turismo, porque este es el enfoque
que se le ha dado a Aragüés, y en eso es en lo que hay que
trabajar ahora; que aunque queden pocos vecinos que tengan el modo de
vida suficiente como para seguir aquí viviendo".
Texto y foto Ainhoa Camino
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