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Un
oso en libertad en el Pirineo aragonés
La
red de detección de la fauna del Gobierno de Aragón ha logrado
fotografiar el primer oso en libertad que se ha encontrado en el Pirineo
aragonés. Es un macho, nacido en el año 1997 en el valle
de Arán, de padres eslovacos, llamado Neré, que mide 1,93
centímetros de altura, pesa 230 kilogramos y se ha localizado en
los alrededores de la Selva de Oza.
La fotografía fue captada el pasado mes de junio, por el sistema
de cinco cámaras, dotadas de infrarrojos y dispositivo automático,
que se encuentran ubicadas en los valles de Ansó y Hecho, pertenecientes
a la REd Oso Pardo. Ésta es la primera vez que se logra captar
una instanténea de un oso pardo en territorio aragonés,
ya que hasta la fecha todas las imágenes procedían del territorio
francés, donde se sospecha que se trasladó Neré,
días después de haber sido retratado, aunque no hay ningún
indicio concreto.
Desde hace dos años aproximadamente se venía siguiendo la
actividad de este joven ejemplar de oso pardo, que según el equipo
de integra la red de seguimiento de estos animales, ha mantenido contacto
con la única hembra que exite en el Pirineo occidental, donde sobreviven
cinco ejemplares de osos pardos.
En total en el maciczo pirenaico existen 15 ejemplares. Esta población
se localiza, por un lado en el valle de Arán y Pirineo central
francés, con 10 ejemplares procedentes de la introducción
de tres osos eslovenos en 1996; y por otro lado, en los valles de Ansó,
Hecho, Roncal y Pirineos occidentales franceses, con cinco individuos
autóctonos, a los ahora hay que sumar Neré y Camille, el
oso que habitualmente mantiene su actividad entre la vertiente navarra
de El Roncal y los valles ansotanos y chesos.
La Red Oso Pardo
En el año 1994 se contrató un equipo especializado con el
único fin de seguir y controlar la población de oso pardo
y otras especies catalogadas del pirineo. Con la incorporación
de agentes de protección de la naturaleza y vigilantes de la reserva
de caza se creó la Red Oso Pardo, en la vertiente española.
Este trabajo de seguimiento se coordinó con los agentes y guardas
franceses, ya que los animales andan libremente por ambas vertientes.
Además, la Red coordina su trabajo con la Organización Nacional
de la Caza y con los naturalistas del Fondo de Intervención Ecopastoral.
La fotografía de Nerés coincide con el nuevo impulso que
desde Francia, Navarra, Cataluña y también Aragón
parece que se quiere dar al plan de recuperación de esta especie.
Sin embargo, entre la población de los valles occidentales, sobre
todo entre los ganaderos, este nuevo ejemplar es un motivo más
de preocupación que de alegría, debido a los ataques a rebaños
que suelen protagonizar los osos pirenaicos, si bien en los últimos
años han descendido notariamente.
Ainhoa
Camino
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