Los panes de La Jacetania
Si las nubes emitieran algún sonido al posarse sobre las cumbres pirenaicas emitirían un crepitar similar al que se escucha al entrar en cualquiera de los hornos panaderos artesanales que hay en la Jacetania.
Los socios de la Cooperativa Selva de Oza llegaron en 1994 de Zaragoza a Siresa para desarrollar una idea que desde hacía tiempo les rondaba por la cabeza, "vivir en la naturaleza y trabajar sin dañar el entorno". Después de valorar sus propias posibilidades y las del mercado pirenaico optaron por llevar a cabo una actividad artesanal que sólo habían practicado en casa, la repostería. Hoy los productos de su factoría son considerados como "uno de los mejores exponentes de la economía sostenible y de calidad del Pirineo".