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El
polémico anuncio del Gobierno francés de restringir
el tráfico por el interior del túnel de Bielsa ha
coincidido con una situación de descontento general en los
otros dos puntos de la cordillera aragonesa donde existen pasos
fronterizos: el Portalet, que desde hace
15 días está cerrado porque los operarios franceses
no limpian la vía gala, y el túnel del Somport, que
continua registrando retrasos en su fecha de abertura.
Una situación que hace pensar a numerosos habitantes de la
cordillera que "el Pirineo, al contrario que el resto de fronteras
europeas, se ha convertido en una barrera".
Las quejas de los habitantes de estos tres
puntos fronterizos van desde la preocupación hasta la indignación.
En el valle de Bielsa hay comerciantes, como José Luis Vidallé,
que aseguran que "esta prohibición conlleva el riesgo
de que los franceses pueden ir limitando el tránsito hasta
que se cierre totalmente". En Canfranc
se habla de la "inquietud que sentimos cada vez que pasa un
camión con materias peligrosas por medio del pueblo".
Y en Portalet, en las ventas,
los comerciantes señalan que "si los negocios fueran
franceses seguro que ya habrían limpiado la carretera, pero
como los ingresos repercuten en España... ".
Somport,
el constante retraso
El
túnel carretero de Somport, que unirá Canfranc
y Forges diablee, ha sufrido numerosos retrasos motivados por la
psicosis de seguridad que provocó el accidente del túnel
del Mont Blanc. Desde ese dramático accidente, las autoridades
galas han ido incrementando los sistemas de seguridad en el interior
del túnel. La última fecha oficial que se estableció
fue el primer trimestre de este año. Y aunque las obras están
ya muy avanzadas, aún habrá que esperar varios meses
más, según ha podido saber este periódico.
El alcalde de Canfranc, Víctor López, recuerda que
"en marzo de este año estaba previsto abrir el túnel
a vehículos ligeros; los pesados, cuando se completaran las
18 galerías de conexión con el exterior". Pero,
fuentes cercanas a la construcción del túnel han señalado
que la fecha que se baraja es el mes de junio. Aunque el alcalde
canfranqués comenta que "a nosotros nos ha llegado la
fecha de septiembre, pero no tenemos ninguna comunicación
oficial".
Para Víctor López la apertura de este túnel
es vital. "No puede ser que una infraestructura de estas características
esté acumulando cada vez más retrasos", critica.
"Queremos que se abra cuanto antes porque se está produciendo
un importante incremento de tránsito de camiones por Canfranc,
con todo tipo de mercancías, y, sobre todo, con mercancías
peligrosas".
López sostiene que "los flujos de transporte están
creciendo un 10% al año; aquí, como unos pasos están
cerrados y otros saturados, estamos registrando un incremento anual
de entre el 15 y el 20%, y eso para todo el valle es muy peligroso".
El de Canfranc señala que "nosotros estamos de acuerdo
en que se pongan las medidas de seguridad más rígidas
del mundo, pero que las autoridades pertinentes se pongan de acuerdo
y que las ejecuten ya. No podemos tener más retrasos".
Un
blanco Portalet
El caso de Portalet es distinto. Desde
hace 15 días ningún operario francés limpia
la nieve apilada en la carretera gala y el puerto está
completamente cerrado. Las últimas nevadas han sido intensas
y, en estos momentos, la nieve supera la barrera fronteriza.
La situación ha levantado la indignación de los comerciantes,
porque tal y como señalan desde uno de los comercios, "entre
semana vivimos casi exclusivamente de los clientes que vienen de
Francia, pero la administración gala nunca ha demostrado
mucho interés por mantener limpio este puerto durante el
invierno".
José Luis Sánchez, el alcalde de Sallent de Gállego,
término municipal al que pertenece Portalet, comenta que
"se trata de una situación puntual". Sánchez
explica que "este puerto tiene unas características
peculiares, es muy empinado, y cuando hay mucha nieve, los operarios
se toman un tiempo de prudencia para evitar el riesgo de aludes".
Los comerciantes apuntan que "eso se puede evitar instalando
unos cañones antiavalanchas".
Pero ese periodo de prudencia, además y según comenta
Sánchez, "ha coincidido con una serie de jornadas de
huelgas que están llevando a cabo los operarios franceses
para reclamar las 35 horas". El munícipe sallentino
confía en que "de aquí a unos días todo
esté solucionado y el puerto vuelva a abrirse, porque cerrado
no beneficia a nadie".
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