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"Tenemos
miedo de que el dinero se pierda y al final todo quede como está
ahora o lo tengamos que pagar nosotros", comenta el alcalde
de Canfranc, Víctor López. Él es uno de los
cuatro munícipes de la cordillera oscense que el año
pasado firmó un convenio con la Confederación Hidrográfica
del Ebro para efectuar la limpieza y el acondicionamiento de varios
ibones pirenaicos que se han visto afectados por construcciones
hidroeléctricas. Según el acuerdo, se destinaban 312
millones de pesetas para esta actuación. La mitad era para
la adjudicación del proyecto de limpieza, que se tenía
que efectuar antes de que el año 1999 finalizara. La otra
parte, para la ejecución del mismo, a realizar durante el
2000.
A dos meses de que termine este año 2000, ninguno de los
10 ibones afectados por el convenio se ha visto mejorado, limpiado
o acondicionado. Tampoco se ha desarrollado ninguna de las acciones
de mejora proyectadas para las riberas de los ríos. "Todo
sigue como estaba", señalan los munícipes de
Sallent de Gállego, Panticosa, Bielsa y Canfranc. Las cuatro
localidades pirenaicas que se adhirieron a este convenio, que en
su día ya fue bastante mal calificado por los alcaldes de
la cordillera que vieron cómo de los 3.000 millones que se
iban a destinar para toda la comunidad de Aragón, 1.500 correspondían
a la provincia oscense y sólo 312 eran para los lagos de
las montañas oscenses.
El convenio fue adquirido entre la CHE, la Diputación General
de Aragón, Ibercaja, Eléctricas Reunidas de Zaragoza
y Energías de Aragón. Pero, según los términos
que se recogen en el acuerdo, el organismo de cuenca es el que aporta
85 por ciento de la inversión. Una cantidad, que según
señalaron los responsables de la Confederación, se
iba a sufragar por medio de fondos estructurales.
Precisamente, este dinero, proveniente de la Unión Europea,
parece ser el culpable del retraso de la limpieza y acondicionamiento
de los ibones y riberas oscenses. Según han manifestado fuentes
de la CHE, "hay dificultades derivadas de la tramitación
de las solicitudes de los fondos europeos. Los proyectos no están
bloqueados, simplemente estamos a la espera de la confirmación
de la provisión de financiación de la Unión
Europea".
Esta excusa no convence a ninguno de los trece ayuntamientos que
se verían beneficiados con la realización de este
plan. Pero menos aún a los responsables municipales de Canfranc,
que ven cómo el retraso de este proyecto puede influir negativamente
en la puesta en marcha de la explotación turística
del Carretón de IP. Un vagón que asciende, por un
desnivel de 1.000 metros, desde el municipio hasta el circo del
ibón de Ip, donde están el antiguo albergue, los barracones
que servían de almacén y el resto de infraestructuras
que se levantaron para represar las aguas del ibón, "además
de todos los restos de materiales que allí se dejaron, que
no sirven para nada y que se iban a limpiar con este convenio",
matiza Víctor López.
El proyecto de uso turístico del carretón va a buena
marcha. "El estudio ya está terminado y seguramente
encargamos el proyecto técnico en el próximo pleno
de noviembre", explica el munícipe canfranqués.
"Así, que si tenemos más inversores, en menos
de un año podríamos estar trabajando allí,
sin saber si los 88 millones que ya hemos aprobado para la limpieza
de los escombros nos van a llegar o los vamos a tener que poner
nosotros al final", critica López.
En su opinión estas "largas" del organismo de cuenca
"pueden ser por cualquier cosa". "Lo importante y
lo que deben aclarar es la razón por la que se han retenido
esos fondos, si es que existen, porque somos muchos los que estamos
esperando esa inversión, que en nuestro caso servirá
para desarrollar un proyecto, que como mínimo, tiene un interés
comarcal", insiste el alcalde canfranqués.
Echar
la toalla
El
alcalde de Canfranc no es el único que desconfía de
la existencia de esos fondos. El primer edil de Bielsa, Antonio
Escalona, también ha señalado estar "desconcertado"
con la veracidad del convenio. "Desde que lo firmamos, en abril
del 99, nadie se ha puesto en contacto con nosotros, ni nos han
dicho nada. No tenemos ni idea de las intenciones que llevan",
comenta ácidamente el alcalde belsetano. En su opinión
los fondos, "o se han destinado a otra cosa o ni siquiera existen".
Además, Escalona recuerda que "con esa cantidad que
nos habían asignado (3 millones para los ibones Marcoré
y Urdiceto), no tenemos ni para empezar. Otra cosa es que nos hubieran
dado los más de 400 millones que han destinado al río
Vero a su paso por Barbastro o los 300 del Cinca en Fraga".
Ellos, al contrario que los de Canfranc, no tienen planteado ningún
proyecto turístico en sus ibones, y, además, según
apunta Antonio Escalona, "hemos echado la toalla, ya nos hemos
olvidado y todo de esa aportación insignificante, que nos
no sirve ni para enterrar todo lo que allí arriba lleva olvidado
desde hace más de 20 años".
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