© Pirineum multimedi@, 11 Febrero, 2002 11:07 AM
Editorial
Reportajes
Actualidad

El proyecto de Ley del Pirineo no termina de convencer en la cordillera
Texto y Fotos: Ainhoa Camino

Muchas son las dudas que está levantando el proyecto de Ley del Pirineo que la pasada semana aprobó el Gobierno de Aragón, y con la que el ejecutivo quiere conjugar ordenación, protección y desarrollo, en un ecosistema considerado frágil y sometido a múltiples presiones.
La no introducción de una ecotasa o impuesto similar que grave la degradación ambiental de algunos usos y aprovechamientos en la cordillera, el tratamiento diferenciado que reciben los ayuntamientos pirenaicos y la falta de concreción son algunas de las críticas que han surgido en el territorio donde se quiere aplicar dicha Ley. Aunque sin duda, la crítica más reiterada es la que han señalado todos los consultados: "Desconocemos lo que han aprobado exactamente, ya que el borrador lo están remitiendo con mucha tranquilidad".

La elaboración de una Ley del Pirineo fue uno de los compromisos que adquirió el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, en su investidura. Sin embargo, la iniciativa partió de la Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés (ADELPA), quien elaboró en el año 1999 un documento de puntos mínimos que tendría que incluir dicha norma.
El primer borrador levantó ampollas entre los ayuntamientos pirenaicos, ya que según señalaron los alcaldes entonces consultados, "de las 44 páginas que se compone el primer avance de contenidos, la mayor parte de lo que ahí se expone se refiere a la protección y conservación del Pirineo, pero se echa en falta medidas que promuevan la inversión y el desarrollo de las personas que vivimos aquí".
El proyecto aprobado actualmente contempla diferencias sustanciales con ese primer borrador. Sin embargo, y a pesar de desconocer con exactitud el contenido de dicho anteproyecto, existe una sospecha generalizada entre numerosos ediles pirenacios: "La Ley se está elaborando en función del proyecto olímpico y no en función del desarrollo del Pirineo".
Aunque no todo son críticas. Pedro Santorroman, presidente de ADELPA, ha señalado que "por lo que a mí me han transmitido, la mayoría de las peticiones de la asociación están contempladas; si es así, la Ley tendrá nuestro apoyo; de lo contrario, se podrá mejorar mediante la introducción de enmiendas parlamentarias".

Ecotasa

Uno de los puntos más conflictivos en este proyecto de ley ha sido el establecimiento de una ecotasa o un impuesto que grave la degradación ambiental que producen en el territorio algunos usos, como las estaciones de esquí alpino, pero no exclusivamente.
Este tema, que ya en su día generó muchas posturas encontradas, se contempla en una disposición adicional que señala que "en caso que mediante ley de Cortes de Aragón se creen en la comunidad autónoma impuestos de finalidad ecológica, la recaudación correspondiente a aquellos hechos imponibles realizados en el territorio afectado por esta ley se vinculará al Programa de Desarrollo sostenible del Pirineo aragonés". Por lo tanto, este tema ha sido excluído de la normativa y se tramitará por otra ley y otro procedimiento, en un futuro.
Las posturas de los diferentes representantes pirenaicos en este sentido son diversas. Para Santorromán es "más racional que este tema se trate en otra ley, ya que se había convertido en la dinanade la propia ley y, fiscalmente hablando, también resulta más racional". Además, el presidente de ADELPA explica que "la asociación está desarrollando un estudio para ver qué actividades o usos se podrían incluir en la ecotasa, pero mi opinión es que hay actividades que no generan riqueza, pero sí un gran impacto; por lo tanto habría muchas otras actividades, antes que gravar a los turistas".
José Luis Sánchez, alcalde de Sallent de Gállego y una de las voces más favorables a la ecotasa, explica que "con este impuesto lo que se pretendía lograr es que la ley se autofinancie, que exista una fuente de financiación directa y que surja de la riqueza que generamos en el territorio". En su opinión, sin esta autofinanciación, "la ley nace coja, estamos haciendo juegos florales y nos quedamos en una mera declaración de intenciones".
Víctor López, alcalde de Canfranc, comenta que "estos asuntos deberían incluirse en una Ley de Acompañamiento fiscal que se tramite con la Ley del Pirineo, pero no tiene porqué afectar exclusivamente al macizo pirenaico, ya que hay otros lugares, como el Moncayo, a los que también tendría que afectar". Para Alfredo Solano, presidente de la Asociación Río Aragón contra el Recrecimiento de Yesa, "este no es un impuesto exclusivo del esquí, hay otros aprovechamientos y usos que también generan impactos".

Política hidráulica Apoyo a Jaca 2010

El capítulo primero del proyecto está dedicado a la política hidráulica. En este sentido, el anteproyecto señala que "la iniciativa para la declaración de obras hidráulicas de interés general en ningún caso podrá solicitarse para la realización de infraestructuras que supongan la inundación de núcleos urbanos habitados de forma legítima".
El presidente de la Asociación Río Aragón se pregunta: "¿Qué ocurre con las obras que ya están declaradas de interés general? Porque los embalses proyectados en el Pirineo ya cuentan con esa calificación". Asimismo, Alfredo Solano señala que "nuestras propuestas eran que, además de los proyectos que supongan la inundación de núcleos, los proyectos que afecten al 10% de un término municipal deben llevar medidas correctoras".
En el proyecto también se hace referencia a los planes de restitución territorial. Sobre esto, Solano es tajante: "Hay que hacer una cuantificación de lo que ha supuesto en el territorio la política hidráulica llevada hasta ahora y desarrollar los planes de restitución en base a esa política que se ha venido haciendo hasta hoy, y no tomar como base lo que se va a hacer a partir de ahora".

El apoyo a la candidatura olímpica de Jaca 2010 está recogido expresamente en el proyecto señalando que "las medidas de desarrollo de la Ley deberán ser compatibles con el obejtivo de conseguir la celebración de los Juegos Olímpicos de 2010, para los que la ciudad de Jaca es la candidata del Comité Olímpico Español". Este apoyo e impulso había sido descartado en anteriores borradores y el actual proyecto lo ha incorporado tras la eleción del COE.
Para la mayoría de los ediles y representantes del Pirineo esta inclusión supone "que la Ley se está haciendo en función de la candidatura y es una manera de justificarla y de articular el territorio bajo este prisma olímpico". Sin embargo, este apoyo a las aspiraciones olímpicas ya ha sido cuantificado: 2.600 millones de euros, incluyendo los 855 millones que supone la propia organización de los Juegos y de los que el 80% tendría que venir de manos privadas.
Según el consejero de presidencia, José Ángel Biel, la financiación tendría que ser negociada entre los gobiernos central y autonómico, y se contará con fondos europeos. Pero, de momento, y según el propio Biel, los procentajes que asumiría cada ejecutivo no se han fijado, y se desconoce qué cantidad podrían aportar los fondos europeos.

Ayuntamientos con minoría de edad

Pero la Ley también está recibiendo otras críticas como la que realiza el alcalde de Canfranc, Víctor López: "Yo tengo miedo de que sea una ley que corte las alas a los ayuntamientos pirenaicos, ya que en algunos aspectos se nos trata como si fueramos menores de edad y se nos quitan competencias propias de los municipios".
Ese tratamiento, según López, se aprecia perfectamente en el capítulo dedicado a la ordenación urbanística, donde se describen tanto normas de aplicación directa como normas de obligatoria inclusión en el planeamiento general. "¿Por qué se nos tiene que obligar a incluir una serie de normas a los ayuntamientos del Pirineo y no al resto de la comunidad autónoma?", se pregunta López. "Parece como si la Ley estuviera en contra de los intereses de los propios consistorios pirenaicos".
Y es que esta queja de "falta de respeto" tiene una justificación, ya que si estas medidas de obligado cumplimiento llegan a rango de Ley, numerosas localidades, por poner un ejemplo, que acaban de aprobar su Plan de Ordenación Urbana deberán incluirlas y remodelar unos planes que, en muchos casos, han supuesto largos meses, e incluso años, de realización.