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La
Fundación Benito Ardid recupera la pedanía serrablesa
de Isín
La
primera instalación se pondrá en marcha en un año
y medio
Ainhoa
Camino. Isín/Jaca
Dentro
de un año y medio está previsto que se ponga en marcha
el albergue de Isín, en la comarca
pirenaica del Alto Gállego.
La Fundación Benito Ardid,
dedicada a la rehabilitación y reinserción
de los disminuidos psíquicos, es quien está
construyendo la instalación. La idea es habilitar un lugar
de estancia temporal para los afectados, completamente adaptado
a sus necesidades, y para sus familias, dándoles a ambos
la oportunidad de disfrutar de un periodo vacacional.
Éste es un proyecto pionero en España
y muy ambicioso. No se trata de rehabilitar sólo el inmueble
que hará las funciones de albergue. La
Fundación Benito Ardid va a recuperar íntegramente
esta pedanía de Sabiñánigo, enclavada en el
valle de Acumuer y deshabitada desde hace décadas,
respetando su antigua estructura y arquitectura, hasta el más
mínimo detalle. El director del proyecto, Paco López,
señala que "vamos a actuar sobre la trama existente
del pueblo, no vamos a construir más que lo que había
y respetamos completamente las alturas, los elementos típicos
de la arquitectura serrablesa y la distribución existente".
Seis meses de preparación
La historia de Isín es
muy similar al de otras poblaciones de la comarca del Alto Gállego.
Las duras condiciones de la vida diaria, los planes de repoblación
del ICONA y la masiva implantación industrial que se estaba
viviendo, en este caso a 12 kilómetros de distancia, en Sabiñánigo,
impulsaron, y en algunos casos obligaron, a los antiguos habitantes
de Isín a buscar otro lugar para vivir. Durante todos estos
años, sólo la maleza fue acomodándose en este
núcleo serrablés.
Las primeras tareas que tuvieron lugar
en Isín fueron, precisamente, el acondicionamiento y limpieza
de la zona para poder llegar a las edificaciones e iniciar los estudios
topográficos y fotográficos que han realizado para
conservar la imagen original del pueblo. Estas tareas
comenzaron en el verano del 2001. En enero de este año, pudieron
iniciar el acondicionamiento de la pista que lleva desde Larrés
a Isín, en la que han colaborado el ayuntamiento de Sabiñánigo
y la Diputación Provincial de Huesca. Y durante estos seis
meses, han logrado reconstruir el exterior, y buena parte del interior,
de una de las tres casas que ocuparán los trabajadores de
Isín.
Todos
los apoyos
Paco López apunta que "hemos calculado un periodo
de cinco años para tener todo el proyecto acabado".
Junto al albergue, que constará de 50 plazas para discapacitados
y 10 para monitores, la Fundación Benito Ardid proyecta
habilitar una granja-escuela, un aula de naturaleza y tres casas
de turismo rural, además de las viviendas de los trabajadores.
El presupuesto previsto asciende a 1,85 millones de euros (309
millones de pesetas).
Sin embargo, el proyecto Isín, como lo denomina la propia
fundación, ha tenido desde el primer momento el apoyo
de todas las instituciones y hasta de los antiguos habitantes,
con los que mantienen unas buenas relaciones. Un ejemplo de
ello es la fiesta que recuperaron el año pasado para
el 4 de agosto, San Esteban patrón de Isín, a
la que acudieron 62 antiguos habitantes y un total de 200 personas.
Paco López explica cómo ha sido esa colaboración
institucional: "Isín es propiedad del Gobierno de
Aragón, pero nos lo ha cedido a la fundación por
un periodo de treinta años, en total son 24.000 metros
cuadrados; además, la Diputación General de Aragón,
con la Diputación Provincial de Huesca, el ayuntamiento
de Sabiñánigo, la CAI, Caja Madrid y la Fundación
Alcoa aportan el 30% del presupuesto; el 50% viene de los fondos
FEDER de la Unión Europea, y nuestra propia fundación
pone el resto".
Asimismo, Paco López comenta que ya disponen de casi
todos los servicios básicos. "Tenemos una línea
de telefonía TRAC, electricidad y, en breves, procederemos
a traer agua del río Aurín". |
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