© Pirineum multimedi@, 10 Junio, 2002 10:28 AM
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La Fundación Benito Ardid recupera la pedanía serrablesa de Isín
La primera instalación se pondrá en marcha en un año y medio

Ainhoa Camino. Isín/Jaca

Dentro de un año y medio está previsto que se ponga en marcha el albergue de Isín, en la comarca pirenaica del Alto Gállego. La Fundación Benito Ardid, dedicada a la rehabilitación y reinserción de los disminuidos psíquicos, es quien está construyendo la instalación. La idea es habilitar un lugar de estancia temporal para los afectados, completamente adaptado a sus necesidades, y para sus familias, dándoles a ambos la oportunidad de disfrutar de un periodo vacacional.
Éste es un proyecto pionero en España y muy ambicioso. No se trata de rehabilitar sólo el inmueble que hará las funciones de albergue. La Fundación Benito Ardid va a recuperar íntegramente esta pedanía de Sabiñánigo, enclavada en el valle de Acumuer y deshabitada desde hace décadas, respetando su antigua estructura y arquitectura, hasta el más mínimo detalle. El director del proyecto, Paco López, señala que "vamos a actuar sobre la trama existente del pueblo, no vamos a construir más que lo que había y respetamos completamente las alturas, los elementos típicos de la arquitectura serrablesa y la distribución existente".
Seis meses de preparación
La historia de Isín es muy similar al de otras poblaciones de la comarca del Alto Gállego. Las duras condiciones de la vida diaria, los planes de repoblación del ICONA y la masiva implantación industrial que se estaba viviendo, en este caso a 12 kilómetros de distancia, en Sabiñánigo, impulsaron, y en algunos casos obligaron, a los antiguos habitantes de Isín a buscar otro lugar para vivir. Durante todos estos años, sólo la maleza fue acomodándose en este núcleo serrablés.
Las primeras tareas que tuvieron lugar en Isín fueron, precisamente, el acondicionamiento y limpieza de la zona para poder llegar a las edificaciones e iniciar los estudios topográficos y fotográficos que han realizado para conservar la imagen original del pueblo. Estas tareas comenzaron en el verano del 2001. En enero de este año, pudieron iniciar el acondicionamiento de la pista que lleva desde Larrés a Isín, en la que han colaborado el ayuntamiento de Sabiñánigo y la Diputación Provincial de Huesca. Y durante estos seis meses, han logrado reconstruir el exterior, y buena parte del interior, de una de las tres casas que ocuparán los trabajadores de Isín.

Todos los apoyos
Paco López apunta que "hemos calculado un periodo de cinco años para tener todo el proyecto acabado". Junto al albergue, que constará de 50 plazas para discapacitados y 10 para monitores, la Fundación Benito Ardid proyecta habilitar una granja-escuela, un aula de naturaleza y tres casas de turismo rural, además de las viviendas de los trabajadores. El presupuesto previsto asciende a 1,85 millones de euros (309 millones de pesetas).
Sin embargo, el proyecto Isín, como lo denomina la propia fundación, ha tenido desde el primer momento el apoyo de todas las instituciones y hasta de los antiguos habitantes, con los que mantienen unas buenas relaciones. Un ejemplo de ello es la fiesta que recuperaron el año pasado para el 4 de agosto, San Esteban patrón de Isín, a la que acudieron 62 antiguos habitantes y un total de 200 personas.
Paco López explica cómo ha sido esa colaboración institucional: "Isín es propiedad del Gobierno de Aragón, pero nos lo ha cedido a la fundación por un periodo de treinta años, en total son 24.000 metros cuadrados; además, la Diputación General de Aragón, con la Diputación Provincial de Huesca, el ayuntamiento de Sabiñánigo, la CAI, Caja Madrid y la Fundación Alcoa aportan el 30% del presupuesto; el 50% viene de los fondos FEDER de la Unión Europea, y nuestra propia fundación pone el resto".
Asimismo, Paco López comenta que ya disponen de casi todos los servicios básicos. "Tenemos una línea de telefonía TRAC, electricidad y, en breves, procederemos a traer agua del río Aurín".