© Pirineum multimedi@, 5 Noviembre, 2001 6:24 PM
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La Jacetania, bajo par
Texto y Fotos: Ainhoa Camino



El proyecto de construir un campo de golf en las inmediaciones de Jaca se venía reclamando desde los años 80. El consistorio jaqués aprobó, en la anterior legislatura y por unanimidad, el plan parcial de esta infraestructura, con un presupuesto de 900 millones y una superficie total de actuación de 951.667 metros cuadrados. "La construcción de este campo de golf intenta favorecer la actividad turística de los valles del Aragón y del Gállego como alternativa y complemento a los deportes de invierno". Esta es la ambiciosa idea que se expresa en la memoria del proyecto de esta instalación deportiva promovida por Badaguás S.A., empresa propietaria del 90 por ciento de los terrenos.

Impulso al turismo La Competencia

Según se recoge en el plan parcial, que debe aprobar definitivamente la Comisión de Ordenación del Territorio de Huesca, la conveniencia de construir este recinto pasa por "incrementar la capacidad y calidad del desarrollo turístico de Jaca, favorecer el turismo estival y la generación de beneficios sociales indirectos: desarrollo del núcleo deshabitado de Badaguás (localidad situada a cinco kilómetros de Jaca, donde se construirá el recinto deportivo) y creación de puestos de trabajo".
La futura ejecución de este proyecto tiene una especial relevancia social y económica para una zona que ha perdido en la última década su tradicional condición de motor turístico del Pirineo. Saturado el modelo de monocultivo invernal y claramente cuestionado el habitual apego a las grandes masificaciones en momentos muy puntuales del año, la Jacetania busca desesperadamente un turismo de calidad que le devuelva los viejos laureles.
Sin posibilidad de promover planes globales desde el apático ayuntamiento jaqués, algunas iniciativas privadas aisladas pueden conseguir el efecto pretendido. El campo de golf puede contribuir a esa catarsis en el modelo turístico de la zona. Pero también el recientemente inaugurado Aeródromo de Jaca, la próxima apertura del Túnel del Somport o la futura superficie comercial. Después de años de sombras, los jacetanos tienen la impresión de que al fondo del camino vuelve a ver luz.
La oposición puso dos condiciones indispensables para la aprobación de este proyecto: recuperar el núcleo de Badaguás, antes de cualquier actuación previa, y dos sistemas diferenciados de captación de agua.

La posible preocupación del campo de Arascués, en las cercanías de la capital oscense, por la apertura del recinto pirenaico queda descartada. El gerente del Golf de Guara, Alberto Crespo, se mostró partidario de esta nueva instalación. Es más, reconoció que "¡ojalá estuviese ya abierto!"
Crespo explicó que "al golfista lo que le gusta es cambiar de campo en una zona no muy amplia. Aquí, con esta nueva instalación, ya ofrecemos una variedad que los aficionados a este deporte valorarán positivamente y que aportará un nuevo incentivo a los propietarios de segundas viviendas".

Desde su posición de experto en temas de golf augura un buen futuro a este recinto, por "estar en un enclave prefecto, cerca de las estaciones de esquí, de Pamplona y del sur de Francia, donde hay una gran afición, y por contar con una infraestructura hotelera acostumbrada al trato con los clientes".

Desarrollo Urbanístico
Otros proyectos

El desarrollo urbanístico, dejando al margen la recuperación de Badaguás, contempla una superficie de 249.338 metros cuadrados. En esta zona se pretenden crear dos núcleos residenciales. El estudio de impacto medioambiental obliga a que estas zonas estén agrupadas y concentradas, "para minimizar el impacto visual".
El mismo análisis advierte de la conveniencia de crear un nexo de unión entre los dos núcleos.

Para ello se creará una zona verde, con jardines, paseos y equipamientos de interés público. El resto se completará con equipamientos deportivos, comerciales y una zona de servicios.
Para poder acceder a este centro deportivo es necesaria la construcción de una carretera, que proyecta realizarse a través de la N-330, entre Jaca y Sabiñánigo El aparcamiento, "vital para un proyecto de esta envergadura", como advierte la memoria del plan, tendrá un total de 860 plazas.

El área deportiva ocupará, 702.328 metros cuadrados. De estos, 210.700 se destinarán a zonas verdes y espacios libres y los 491.628 restantes los ocupará el campo de golf de 18 hoyos y un campo de entrenamiento. Con estás dimensiones se podrán organizar competiciones internacionales, ya que cumple las medidas reglamentarias.

La idea de instalar un campo de golf se ha extendido también por la comarca vecina, Alto Gállego. Así, en los últimos años, en Biescas la empresa empresa Mendiur adquirió 80 hectáreas, cerca del barranco de Sía, para desarrollar un campo de golf de 18 hoyos. Esta iniciativa está contemplada en el Plan General de Ordenación Urbana que el consistorio pelaire tiene provisional e inicialmente aprobado. "Cuando se apruebe el plan urbanístico se podrá ejecutar el campo, ya que según han señalado los responsables de Mendiur, aún mantienen el interés en desarrollarlo", señala el alcalde pelaire, Mariano Fañanás.
Sabiñánigo es otra de las localidades que ha despertado el interés de promotores golfíticos, aunque según señaló el alcalde serrablés, Carlos Iglesias, "formalmente no se ha presentado ningún proyecto". Sin embargo, Iglesias reconoce que "al menos tres grupos se han presentado en el ayuntamiento para tantear nuestra postura a este respecto y ver en qué terrenos se podría construir".
La última noticia golfíatica a venido de mano de la empresa Nozar SA, quienes se han mostrado interesados en construir un campo para este deporte en el núcleo serrablés de Latas.