© Pirineum multimedi@, 5 Noviembre, 2001 6:23 PM
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Campos de trabajo en Canfranc
"Esta es una buena forma de viajar y conocer gente"
Los jóvenes que estos días colaboran en los campos de trabajo altoaragoneses se muestran muy contentos con su labor.

Texto: Carla Isern. Jaca

"Es la tercera vez que estoy en un campo de trabajo de arqueología, es mi "hobby". Me encanta lo que hago y la convivencia que se crea con la gente", cuenta el malagueño Javier Cerecuela, de 23 años. Él es uno de los muchos chicos que se ha apuntado este verano a un campo de trabajo, una de las actividades preferidas por los jóvenes en vacaciones.

Javier trabaja estos días en las excavaciones de las Cuevas de las Güixas en Villanúa. Anteriormente ya había estado en los campos arqueológicos de Carmona (Sevilla) y Elgoibar (Guipúzcoa). Estos días, lleva un horario de trabajo de 9:00 a 11:00 horas, y tras un descanso de media hora, retoman su labor de 11:30 a 14:00 horas. Las tardes son para actividades en la naturaleza y talleres relacionados con la tareas arqueológicas.
Como este jóven, Elena Pineda, sevillana de 22 años, ya había tenido experiencia con los campos de trabajo, aunque este es el primer verano que ha decidido colaborar en uno de arqueología, también en las cuevas de Villanúa. Ella cuenta que " esta es una manera de viajar, de conocer gente, distintas zonas y de pasarlo bien". Esta estudiante de comunicación audiovisual señala que ya estuvo en el año 96 por esta zona.

Este es el segundo verano que un grupo de jóvenes voluntarios participan en las excavaciones de las Cuevas de las Güixas ("casa de brujas"). Desde que en los años 70 y 90, Jose Ignacio Lorenzo promoviera estos trabajos arqueológicos y se supiera que las cuevas habían sido usadas en diferentes épocas, no se había vuelto a intervenir en este terreno hasta el año 2000. Entonces se halló un fragmento de molino barquiforme, fechado en el año 3000 a.C, que certificó que en estas cuevas altoaragonesas hubo vida prehistórica, ya que el hallazgo era empleado para moler grano y cereal.

Estos trabajos que se realizaron en la entrada de los Murciélagos, son los que se han retomado este verano, bajo la dirección del arqueólogo Sergio Sevilla. Además, tal y como sucedió el pasado año, también se está recuperando un nuevo tramo del Camino de Santiago originario bajo la supervisión, del también arqueólogo, Jose Luis Ona. Un total de 20 chicos y chicas de entre18 y 25 años son los que se van turnando en estos trabajos arqueológicos.

Este campo, organizado por la Escuela de Tiempo Libre de Sargantana, está promovido por la Dirección General de Juventud del Gobierno de Aragón y cuenta con la colaboración del ayuntamiento de Villanúa. Asimismo, cuenta con los permisos de la dirección general de Patrimonio Cultural de la DGA y de la comisión provincial cultural de Patrimonio.

Además de estos campos, en el valle del Aragón se están desarrollando otras actividades. En Canfranc pueblo se están llevando a cabo la recuperación de un castillo que se desconocían. Ya se puede apreciar uno de los torreones que permanecían ocultos por la hiedra y la maleza. Este castillo fue edificado en el siglo XVI por Tiburcio Spanochi, arquitecto de Felipe II. Hay planos que confirman y determinan esta construcción.

Mucha es la historia que se está desvelando en esta parte del pirineo altoaragonés. Y todos los jóvenes que forman el equipo voluntariado puede presumir de haber colaborado de primera mano en estos descubrimientos.

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