Tienda online de Pirineum editorial
pirineodigital.com. publicación digital del pirineo aragonés

 

 

 

publicación digital del Pirineo aragonés

Fecha de publicación: 18//06/2018

|
Suscribirse a Suscribirse a RSS | síguenos en Síguenos en Facebook: www.facebook.com/pirineodigital  Síguenos en twitter.com/pirineodigital

1935 - Jorge Puyó, el pastor intelectual

Autor: Sergio Sánchez Lanaspa
Reportaje extraído del "Almanaque de los Pirineos 1925-1935" - Edición 2015. Pirineum editorial
Pastor, ganadero, corresponsal de prensa y escritor. Nacido en Ansó en 1898, Jorge Puyó publica habitualmente crónicas de sociedad y comentarios ganaderos en El Noticiero, La Tierra y La Unión, entre otros diarios. A pesar de haber pasado su vida entre el puerto y la ribera, este autodidacta es un profundo y enciclopédico conocedor de todos y cada uno de los aspectos relacionados con la ganadería. Su autoridad moral e intelectual en Ansó le llevó a disertar ante los alumnos de los cursos de verano de la Universidad de Zaragoza. Domingo Miral sentía auténtica devoción por él .

Jorge Puó, Pastor, ganadero, corresponsal de prensa y escritor.

 


La plaza de la villa de Ansó bulle de gente. Hombres de calzón, altos como “mayos”, enjutos, tostados; mujeres de verdes basquiñas que hablan en dialecto ansotano –el antañón legítimo lenguaje aragonés-; jóvenes ingleses, franceses, norteamericanos, suizos, alemanes, españoles, encaramados en los autobuses; los balcones con racimos humanos (...) De pronto se hace el silencio. El profesor Miral dice que la Universidad de Zaragoza se presenta de nuevo en la villa con los alumnos extranjeros de la Residencia de Jaca, y anuncia que un pastor ansotano va a leer unas cuartillas sobre esta empresa de extensión universitaria. Gran expectación.

 

Jorge PuyóY sale al balcón un mozo arrogante, vestido con el indumento del país; saca unas cuartillas y se pone a leerlas con voz reposada, segura y fuerte, sin temblores de emoción, menos sin pausas de temor. Es una salutación y un anhelo de que el paso de la Universidad zaragozana por aquellas montañas dé sus frutos. Pide una compenetración del profesorado con el pueblo; enseñanza, lección, ejemplo. Ha terminado. Los aplausos atruenan la plaza. Los alumnos extranjeros miran asombrados. Un auténtico pastor que cuida amorosamente su ganado en el puerto, en las cumbres enhiestas, ha escrito en el cubilar unas frases precisas, sobrias, sin arrequives, antes bien con un simpático desaliño que no daña a la corrección. Ese pastor ansotano se llama Jorge Puyó.

 

Desfilan luego por aquella tribuna pública, que es balcón de la Casa Consistorial, un profesor alemán, otro norteamericano, otro inglés, otro francés, y todos se deshacen en elogios al rústico lector que ha lanzado unas ideas no zafias, sino de alta estirpe. Seguramente, piensan en sus países y en lo insólito del caso de este rincón de España en donde los vecinos no pagan arbitrios municipales, en donde reinan el bienestar y la paz.

 

Al escuchar la lectura de las cuartillas escritas por Jorge Puyó, yo, a mi vez, pensé en Joaquín Costa, en su retrato, tan puntual, del Montañés del Alto Aragón (...)

 

Ejemplo admirable el de estos montañeses escondidos en las breñas pirenaicas; raza privilegiada, capaz de emprender otra Reconquista. Reíos –ya os reis- de quienes os motejan; seguid impertérritos vuestra ruta; sois la reserva de la Patria. Trabajad, cooperad, estudiad, uniós: esa es la liberación. (...)

 

La Unión 22/1/31

 

 

El queso ansotano
Me consta, pues motivos tengo para afirmarlo, de que todo el queso que se hace en el valle de Ansó, salvo alguna pequeña reserva que se hace para el consumo de casa y salvar algún compromiso, se vende y consume en las plazas de Zaragoza, Huesca y Jaca. Sin embargo, ha de ser la vez primera que en ninguna de estas partes vea anunciada a la venta esta mercancía con el nombre que verdaderamente le corresponde. Se vende pues, ilegítimamente con el nombre de queso roncalés. ¿Pero es que el queso ansotano no es digno de ponerse a la venta con el nombre de su legítima procedencia, o es que considerándolo inferior al roncalés hay necesidad de estamparle este nombre para que tenga más aceptación? Pues creo que no. (...)
Y por lo tanto, éste debe venderse como tal, sin mencionar para nada ese otro que tiene poco de particular. Todo menos suplantaciones. Hay que dar a Dios lo que es de Dios y a las casas el nombre que legalmente les corresponde.
Jorge Puyó. La Unión 16/8/28

 

Los atropellos en las vías pecuarias
Si esta gente se diera cuenta de que las vías pecuarias son un sagrado y que el ganado no se puede ultrajar yendo ellos al frente: si conocieran el Reglamento para saber la anchura que éstas deben tener y que no la tienen, verían que los llamados a denunciar no son ellos, sino nosotros; porque los 75 metros de anchura que como cañadas deben tener; 37 como cordeles y 20 como veredas, no se registran en ninguna de las cabañeras que los ansotanos conocemos. Son más las que conocemos en ribera y montaña de 5, 10, 20 metros de anchura que las de 30. De su anchura normal, ninguna.
Jorge Puyó, Ansó 24 de noviembre de 1930. La Unión 4/12/30

 

Puyó
Fin y principio de año ganadero
(...) Compró casi todos los corderos que había invendidos en los Valles de Ansó y Hecho al precio de 32 pesetas como máximo promedio. ¿No es esto vergonzoso, no causa sonrojo el que una ganadería tan numerosa como la del Alto Aragón, en el año 32 viva en la anarquía y carezca de espíritu de unión para dejarse vejar y no defender su producción que es su vida. ¿Qué me dices ganadero de Ansó, Hecho, Tena, Broto, Benasque y Roncal, qué me dices? Si recapacitaras un poco e hicieras memoria (...) verías bien a las claras que tu porvenir y tu vida no está en lo individual y en la independencia anárquica, sino en la sociedad bien constituida y orientada; pero como vives como vives, porque eres lo que eres, darás por contestación lo de siempre: un leve encogimiento de hombros.
¡Mala marcha, compañeros, mala marcha es la que llevamos! Es preciso despertar y despabilar.
Jorge Puyó. La Unión 12/1/33

El primer mercado de corderos en Ansó
Ahora, lo que me duele como aragonés es que una carne tan sabrosa y tan rica como la que cría su suelo, no la sepa degustar el público de Zaragoza, Huesca y Jaca; que la mire con cierta indiferencia y deje pasar a Cataluña, público de más gusto, mientras se preste y se resigne a comer la que pudiéramos llamar exótica (gallega y extremeña)... sin nada bueno de realidad.
Jorge Puyó. Ansó y Septiembre de 1933. La Unión 21/9/33

 

El peso de la lana ansotana (...) Lo único que hemos de lamentar es el caso insólito provocado por tres o cuatro “especiales” ganaderos disidentes al apartarse de la Sociedad por pequeñeces que no está bien denunciar. (...) Sin desearles nada malo, veo con bastante pena las idas y venidas por los trenes en busca de comprador que les quiera pesar la lana, de lo que podrían estar bien tranquilos y despreocupados si no se hubiesen declarado ganaderos “especiales”. Creo que se darán cuenta de su error cometido e ingresarán de nuevo en la Sociedad que es plataforma vital de toda la clase productora.
Jorge Puyó. La Unión 31/5/34

 

La Nochebuena en la cabaña (...) La Nochebuena en la cabaña transcurrió dentro de la más cálida y emocionante humildad. Nuestra cena no fué variada ni regocijante. No hubo paréntesis en el menú. Cenamos lo cotidiano: Migas, pan, barbos desecados del cantábrico y unos tragos de vino.
¡Pobre paladar de estos pastores trashumantes que no ha saboreado en la célebre Nochebuena los ricos sabores del “Champán”, del “Jerez” y del “Jijona”...!
¿Conformes? Encantadísimos ¿Por qué? Porque con nuestra humildad hemos tributado honor a la fiesta sacrosanta y pernoctado también bajo la techumbre de una cabaña que tal vez ofrezca idénticas características que aquella gloriosa cabaña de Belén, en cuyos suelos sagrados, salpicados de pajitas y rodeado de pasotres, nació el Dios Niño.
 (...) No hay moraleja en mi reseña, amable lector. El que hilvana estas cuartillas es un pastor que se perdió en el Portal de Belén y apareció en los dilatados y espesos pinares de Ansó. ¡Diantre se dirá el simpático lector! Si esto es cierto, o este pastorcito es un “duende” o tiene misterio de Dios.
José Puyó Navarro. Gurrea de Gállego y diciembre de 1935. La Unión, 2/1/36

 

Nota de la Redacción:

Publicó Ordenación de los montes de Ansó (1925), Ansó. Sus montes y su ganadería (1948) y Notas de la vida de un pastor (1967). En 1980 recibió el título de Pastor Mayor de Aragón. Murió en 1991.

 

Descarga el PDF

Todos los reportajes:

 

Listado compketo de todos los reportajes publicados en pirineodigital.com

Reportajes extraídos de: la colección "Almanaque de los Pirineos" de Pirineum editorial

COMPRAR ALMANAQUES


© Textos propiedad de Pirineum editorial, está prohibida su reproducción total o parcial sin permiso expreso.


> pirineodigital.com es propiedad de © Pirineum editorial y comunicación
Queda prohibida toda reproducción, total o parcial, sin autorización previa.

> Quienes somos - Contactar


Síguenos en:

Síguenos en Facebook: www.facebook.com/pirineodigital Síguenos en twitter.com/pirineodigital Síguenos en Google+ Suscribirse a RSS

> Cómo insertar publicidad
> Aviso legal y créditos
> Política de cookies

 

¡CSS Válido!