Tiermas no se rinde

Sergio Sánchez. 2014

Paraguas en mano, Rosa y Leyre suben andando por el nuevo y quizá sobredimensionado acceso al pueblo de Tiermas
Foto: Paraguas en mano, Rosa y Leyre suben andando por el nuevo
y quizá sobredimensionado acceso al pueblo de Tiermas

Que la mujer es depositaria de la memoria familiar y sobre ella descansa la defensa de su patrimonio dan fe Leyre, Rosa, Lourdes e Inmaculada. Las cuatro aseguran que nada ni nadie podrá detenerlas en lo que se ha convertido en una aspiración de vida: recuperar la propiedad a sus padres les obligaron a abandonar. Enfrente tienen una maraña administrativa con la que ya se han acostumbrado a litigar.

Paraguas en mano, Rosa y Leyre suben andando por el nuevo y quizá sobredimensionado acceso al pueblo de Tiermas, incluido en el Plan Especial de Protección de Tiermas que elaboró el Ayuntamiento de Sigüés, propietario del núcleo desde 1982, y en cuya primera fase (acceso y ciclo del agua) se ha invertido más de un millón y medio de euros. La presidenta y la secretaria de la Asociación Pro Defensa de Tiermas, constituida en 1992, analizan lo que ven con el tamiz del escepticismo y la desconfianza en un proyecto “grandilocuente”.

Pero la primera fase está prácticamente acabada. El aspecto es el que tendría aquella ensoñación de Led Zepellin, “Escalera al cielo” (“Stairway to heaven”). El desplazamiento de una ladera –otra- ha dejado al descubierto el cableado telefónico instalado de forma deficiente. Es la misma praxis que ya provocó un informe negativo de Patrimonio, cuando la adjudicataria de las obras destruyó parte de un cementerio decimonónico que obligó a parar las obras “por una serie encadenada de malentendidos entre los que se obvio el necesario seguimiento arqueológico”, decía el informe.

A medida que subimos hacia Tiermas las valoraciones negativas se suceden. Los taludes de grandes dimensiones, parten prácticamente de los cimientos de las casas orientadas al Este, algo que choca con la declarada intención del Ayuntamiento de Sigüés de reconstruir el pueblo, su muralla y sus inmuebles, respetando el conjunto medieval declarado BIC y Patrimonio Mundial de la UNESCO (Camino de Santiago). “El acceso impide ya la reconstrucción de este lado; de hecho parece que es lo que pretendían”, dice Leyre.

Rosa consigue llegar a la casa donde nació, pero desiste de rodear la iglesia –es menos joven que los otros dos caminantes- para acceder a lo que queda de Casa Don Martín, la de los abuelos de Leyre. El pueblo está realmente impracticable. La maleza se apodera de todo. Por primera vez en décadas, los hermanos Guallar de Esco no han subido sus ovejas a la muela de Tiermas y los efectos se dejan notar. “Con las obras se lo han prohibido”, nos contará luego su hermana, Inmaculada. Para la tradicional cita de los antiguos vecinos en Tiermas en el mes de junio “tendremos que subir con la desbrozadora”, comenta irónica Leyre mientras nos señala el monasterio que la “bautizó” (los exiliados no eligen los nombres al azar) .

la remarcable iglesia de San Miguel en gran parte derruida o el precioso portal de las Brujas
Foto: la remarcable iglesia de San Miguel en gran parte derruida
o el precioso portal de las Brujas

El Franquismo y la Democracia

Mientras damos la vuelta que la maleza permite y rodeamos la escuela de niñas, la remarcable iglesia de San Miguel en gran parte derruida o el precioso portal de las Brujas, que formaba parte de un antiguo castillo defensivo, Rosa y Leyre intentan ordenar mentalmente las razones de su frustración.

“Aquí tienes lo que hace el propietario actual con su Bien de Interés Cultural, dejar que todo se derrumbe para tener las manos libres y acometer una especulación inmobiliaria de libro”, resume Rosa. “Primero el Franquismo nos echó de nuestras casas y después los tribunales de la Democracia consideraron que la expropiación fue “voluntaria”, pero ¿Quién se iba a quedar si arruinaban su forma de vida?”, rememora Leyre. En aquel régimen, además, hablar de “expropiación voluntaria” es cuando menos una apreciación algo subjetiva.

Para situar los montantes económicos que recibieron los vecinos de Tiermas, que conservan sus escrituras como oro en paño –igual que se conservan los certificados de propiedad en el Registro de Ejea-, Rosa Campo, de Casa Marchueta,  nos da un par de datos. “Mi casa, con tres plantas y 300 metros cuadrados por planta la expropiaron por 250.000 pesetas. En esa misma época los apartamentos que se hicieron en el camping, de entre 50 y 60 metros cuadrados, costaron 500.000 pesetas. ¿Justiprecio lo llaman, no?”. El terreno del antiguo camping, recuerda Rosa, “ha sido expropiado dos veces y se construyó con dinero público”. La última expropiación le ha supuesto a Sigüés unos ingresos de 435 millones de las antiguas pesetas aclara Inmaculada Guallar, concejal del Ayuntamiento de Sigüés la pasada legislatura.

Vecinos de Tiermas
Vecinos de Tiermas Vecinos de Tiermas Vecinos de Tiermas

Los antiguos vecinos de Tiermas consideran ilegal la enajenación de Tiermas por parte de Sigüés en 1982. “En esas fechas ya había solicitudes individuales de reversión y el proceso no fue público, no salió en boletín alguno y no se respetaron los derechos de los antiguos vecinos, ni la legalidad vigente. Se hizo con nocturnidad –al menos con oscuridad- y alevosía”. Al margen de ello, sus reclamaciones van más allá. “Nosotros hemos mantenido el cementerio y otros espacios del pueblo a costa de nuestro dinero. Sigüés no ha invertido un solo euro, no contesta nuestras cartas y no nos reciben. Dejan que la ruina se apodere de Tiermas y reciben del plan de compensación del Recrecimiento de Yesa una cantidad ingente de dinero que han dilapidado en un acceso sobredimensionado para un proyecto especulativo que ahora parece que no se hará nunca.”

Al respecto de las compensaciones por el Recrecimiento de Yesa, la secretaria de la Asociación Pro Defensa de Tiermas subraya que se ha convertido en víctimas a localidades no solo no afectadas, sino en algunos casos “claramente beneficiadas”. Sien hace referencia sobre todo al montante de 18,5 millones de euros que consigno el Ministerio de Medio Ambiente (BOE 2/5/07) y que fue a parar a localidades como Sigüés, Undués de Lerda, Los Pintanos, Urriés, Undués  Pintano y Navardún. A este respecto, Leyre recuerda la posición del Comité español de Grandes Presas y de su presidente, Luis Berga: “La ubicación de las presas debe hacerse con el acuerdo, nunca con la imposición. Los afectados deben ser los primeros beneficiarios; no solo indemnizar económicamente por las expropiaciones sino elaborar planes amplios de restitución y desarrollo”.

Cuatro mujeres

Leyre Sien (Casa Don Martín).  Su padre y su abuelo nacieron en Tiermas y ejercieron de agricultores hasta las expropiaciones de 1959. Tenían una segunda casa en el barrio de Aringo. Primero residieron en Ayerbe y después en Zaragoza.

Rosa Campo (Casa Marchueta). Nacida en Tiermas. Su familia se instaló en Zaragoza. En Tiermas eran propietarios de un comercio, la gasolinera y una fonda o pequeño hotel en el barrio de Los Baños, además de agricultores.

Cuatro mujeres. Tiermas

Lourdes Broonte (Casa Pellón). Nacida en Esco. Con algo más de 3 años se fueron a Huesca. Su marido es de Sigüés, donde reside. Sus cuñadas se niegan a ser expropiadas de la casa donde viven en Sigüés.

Inmaculada Guallar. Nacida en Esco, es hermana de los últimos habitantes del pueblo, que jamás abandonaron (Evaristo y Baltasar). Su familia es propietaria de la gasolinera de Venta Carrica.

La lluvia amaina y cuando bajamos de nuevo al cruce nos encontramos con Lourdes e Inmaculada, ambas de Esco y residentes en Sigüés. La casualidad ha querido que un equipo de Aragón TV haya acudido a Esco el mismo día que Jacetania era invitada a visitar Tiermas. En el grupo de mujeres hay una complicidad evidente. “En el fondo es la misma lucha”, dicen todas. El caso de Esco es distinto pues es todavía propiedad del Estado (CHE), pero las aspiraciones son las mismas. La risa se apodera del grupo cuando recuerdan aquel proyecto de la Universidad de Esco, recogido en el primer plan de compensación. “Universidad, balneario de lujo... esto iba a ser el paraíso”, dicen con cinismo.

Todas ellas conocen de primera mano la realidad de pueblos como Ruesta, Morillo de Tou, Ligüerre de Cinca... y sobre todo la de Lanuza y El Pueyo de Jaca, en el valle de Tena, en manos de sus antiguos vecinos, como ahora parece que va a pasar con Jánovas. Les invade la sana envidia cuando hablan de la actitud de ayuntamientos como el de Sallent de Gállego o Fiscal. Hablan de respeto, de escrupulosa honestidad con pueblos vecinos que nunca fueron suyos, aunque la ley lo dijera. “Aquí la realidad es bien distinta”.

“Pedimos que, en un acto de moral y de respeto por la historia de Tiermas, devuelva íntegramente el pueblo y todas sus tierras a sus antiguos vecinos o descendientes legales”.  Al extraño le sorprende que a pesar de todo la actitud de este grupo de mujeres sea de una confianza total en que al final imperará la razón. Dicen haber recibido amenazas, veladas y evidentes, varapalos judiciales y administrativos, pero continúan hablando de un futuro distinto. La discusión es sobre el cómo rehabilitar, si respetar algunas fachadas o conservar materiales y rehacer. “Haremos esto, solicitaremos subvenciones para esto otro...”, Leyre sigue siendo optimista. “Es lo que llevan esperando treinta años, que nos pueda el cansancio. Pero Tiermas no se rinde y no lo hará nunca”.  

Sigüés puntualiza 

El Ayuntamiento de Sigüés adquirió Tiermas en 1984 “de buena fe y de forma legal” entendiendo que debía ser la institución la que tratara de revertir la situación de abandono y deterioro progresivo en el que se encontraba Tiermas. En esa época los antiguos vecinos de Tiermas no habían constituido su asociación.

Posteriormente, cuando la asociación interpone las denuncias contra el Estado y entra en un largo procedimiento jurídico, “desde el ayuntamiento quedamos a la espera del resultado de esas reclamaciones para ver qué opciones podrían abrirse”. El consistorio asegura que para ellos hubiera sido “muy beneficioso que la propiedad revertiera a los antiguos vecinos”. Como parte de su término municipal, este se hubiera ampliado en habitantes y hubiera incrementado su actividad. Probablemente hubieran redactado un proyecto y el ayuntamiento lo hubiera tramitado. Tras la sentencia del Tribunal Supremo negando el derecho de reversión al tratarse de una expropiación voluntaria, el Ayuntamiento de Sigüés inició el Plan Especial de Protección de Tiermas, un estudio que se tramitó durante una década y que luego se incluiría en el PGOU municipal aprobado en 2013. Uno y otro quedaron ralentizados durante años por el proyecto de recrecimiento de Yesa y sus distintas cotas.

“En la asociación se mezcla, como es lógico por otra parte, el aspecto sentimental y emocional con la realidad legal. No fue el Ayuntamiento de Sigüés quien calificó de “voluntaria” la expropiación. Incluso podemos coincidir en que esa voluntariedad es muy relativa”, pero Sigüés entiende que lo único que le ha supuesto la propiedad de Tiermas es la obligación de realizar diferentes estudios y proyectos que se están llevando a cabo –acceso y ciclo del agua fundamentalmente-, sobre todo desde la catalogación de BIC como parte del Camino de Santiago, y con el objetivo de salvar y recuperar Tiermas.

la remarcable iglesia de San Miguel en gran parte derruida o el precioso portal de las Brujas
Foto: la remarcable iglesia de San Miguel en gran parte derruida
o el precioso portal de las Brujas

En cualquier caso, Sigüés quiere dejar claro que no hay nada resuelto y que no hay proyectada ninguna urbanización. “Urbanizar significa dotar de servicios: pavimentar sus calles, la traída de aguas y todo su ciclo (depuradora, alcantarillado...), dotar al núcleo de tendido eléctrico, alumbrado y un largo etcétera”. Se ha realizado una  primera fase con cargo al plan de restitución. En cuanto al criticado acceso, Sigüés quiere aclarar que el ayuntamiento no dirige la obra, sino que lo hace la DPZ como así se establece en el convenio suscrito, y que esta se hace “con arreglo a las disposiciones técnicas y legales vigentes. Si se le ha dado ese ancho es porque los técnicos así lo indican, teniendo en cuenta el fuerte peralte y otra serie de condicionantes”.

El Plan Especial de Protección de Tiermas, argumenta Sigüés, es simplemente el marco legal en el que habrán de desarrollarse las posibles actuaciones: edificabilidad, conservación del patrimonio, etc. No establece actuaciones. Solo la acometida eléctrica –desde Berdún- se valoró por parte de Endesa en unos dos millones de euros que luego pasaron a alrededor cinco y que aumentará de nuevo con el cambio del IVA del 16% al 21%. “¿Han pensado los antiguos habitantes de Tiermas cuál es el precio de este plan especial? La asociación no ha entendido que el plan especial protege a Tiermas de cualquier desmán y es un primer paso imprescindible para algún día el pueblo vuelva a cobrar vida”. El Ayuntamiento de Sigüés recuerda también que la concesión de aguas termales es privada y está en manos de una antigua sociedad denominada “Tiermas S. A.” que será la que, en todo caso, ejecute el proyecto de aprovechamiento de acuerdo con las pautas establecidas en el Plan Especial.

En la actualidad, la Diputación Provincial de Zaragoza ha aprobado un estudio, a instancia del Ayuntamiento de Sigüés, para valorar las posibles actuaciones en Tiermas, con el marco legal del Plan Especial, pero todavía no se ha iniciado. “Cuando tengamos ese estudio de los costes veremos en qué situación estamos, a qué se puede hacer frente y si un ayuntamiento con cien habitantes está en disposición de afrontar la rehabilitación”. Con el estudio en la mano, el Ayuntamiento de Sigüés, una vez ejecutada la partida proveniente del plan de restitución del recrecimiento de Yesa, “tomará la decisión más conveniente” y plausible para los intereses del municipio.

En todo caso, el Ayuntamiento de Sigüés niega que no atienda a los antiguos vecinos, “se les contesta lo que está en nuestra mano”, y lamenta el tono acusatorio en el que a veces se cae desde la asociación. Sigüés entiende que ha ejercido de buena fe como institución del entorno buscando siempre herramientas para su desarrollo, el del territorio y el de sus vecinos.

Cronología

* 1929 Proyecto Embalse de Yesa. Primeras expropiaciones.
* 1947 Reanudación del Proyecto del Embalse de Yesa. Expropiaciones iniciales.
* 1959-62. Expropiaciones definitivas. Tras este periodo solo quedarán dos habitantes fijos, que no aceptaron la expropiación.
* 1965. Desafectación. La CHE cede la propiedad de Tiermas a Patrimonio del Estado. Hacienda reclamó a la Confederación la necesidad de notificar a los antiguos dueños si querían ejercer el derecho de reversión. La CHE adujo que no estaba obligada.
* 1973. Patrimonio cede Tiermas a la Diputación Provincial de Zaragoza.
* 1982-84. Sigüés solicita enajenación directa y adquiere Tiermas por 3,4 millones de pesetas que obtiene de una subvención de la DPZ. El dinero hace un viaje de ida y vuelta. El proceso no fue público.
* 1992. Nace la Asociación Pro Defensa de Tiermas (casi un centenar de socios de unas 40 familias) para ejercer el derecho de reversión y reclamar la devolución.
* 1999. Audiencia Nacional y Tribunal Supremo fallan contra la solicitud de reversión de los antiguos vecinos de Tiermas al entender que la expropiación fue “voluntaria”.
* 2001. El Camino de Santiago, incluido Tiermas, es declarado Bien de Interés Cultural y Patrimonio de la UNESCO.
* 2014. La asociación busca fondos para acudir al tribunal de Estrasburgo u otras instancias europeas.

 

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