Días antes de la liberación de María y Luisa, Gerardo Báguena de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, entidad que se encarga de controlar precisamente a los ejemplares liberados en Ordesa, criticaba la suelta de ambos ejemplares indicando que no aportaría “casi nada” a la conservación de esta especie. “El objetivo de los gobiernos autonómicos debe ser la recuperación del quebrantahuesos en el conjunto de la Península”, apuntaba.
Cabe recordar que esta fundación es también la encargada del seguimiento a los ejemplares pirenaicos que se han trasladado hasta Picos de Europa para su repoblación y que había solicitado, junto con el Gobierno del Principado de Asturias, que María y Luisa fueran trasladados también a esa comunidad. Báguena señalaba que “tener una única población en el Pirineo conlleva un riesgo, porque una fiebre o cualquier otro problema puede acabar con ella”.
Pero, y aunque el año pasado sí se trasladaron dos quebrantahuesos aragoneses a Picos de Europa, el departamento de Medio Ambiente ha optado por suspender el proyecto de recuperación en Asturias y ha preferido soltar a los últimos quebrantahuesos criados en cautividad en el Centro de la Alfranca en el parque Ordesa. “El objetivo del proyecto en la cordillera cantábrica es que los animales que liberemos se queden allí y sirvan para atraer a los que lleguen desde el Pirineo. Cuantos más soltemos, más probabilidades tendremos de lograrlo”, apuntaba el de la FCQ.
Muertes
El motivo de suspender el proyecto de Picos de Europa no está claro. Desde Medio Ambiente se explica que hay que revisar los protocolos de actuación. Aunque quizás el fallecimiento de uno de los ejemplares trasladados el año pasado, Leoncia, tenga algo que ver. El pasado mes de abril se localizó el cuerpo del quebrantahuesos sin vida y la necropsia no ha aclarado las causas de su fallecimiento, aunque sí ha descartado la colisión, los disparos y el envenenamiento.
Pero la muerte de Leoncia no es la última que ha tenido lugar entre la comunidad de quebrantahuesos. La asociación L’Aliaga de Barbastro ha denunciado que no se ha hecho pública con la misma notoriedad mediática que las sueltas la muerte de Ferrata, una hembra de quebrantahuesos de un año de vida, cuyo cadáver fue localizado en el Valle del Aragón. Es el el cuarto ejemplar muerto que se ha encontrado en lo que vamos de 2011 y casi en esas mismas fechas han aparecido 23 buitres leonados muertos en la Comarca de Las Cinco Villas, algunos de ellos en torno a los restos de una oveja y otros cerca en una acequia. "En esta zona hay antecedentes (Julio 2007) en el uso ilegal y criminal de venenos", apunta la agrupación en una misiva. Además recuerdan que en los últimos 10 años se han hallado muertos 71 quebrantahuesos, "la mitad de ellos adultos e intoxicados", apuntan. Un repunte de la mortalidad no natural que se ha producido al mismo tiempo que la caída en los nacimientos, “apenas 20 de los 72 posibles”. Datos todos ellos que, “prueban la crisis de la especie en el conjunto de Los Pirineos", señalan desde agrupación de Barbastro.
Sin embargo, L’Aliaga no comparte la visión de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, ya que entiende que esta especie, “está siendo víctima de un ejercicio de especulación y manejo ajeno a su vida misma”. La asociación, igual que otras entidades como el CSIC/EBD oel comité científico de SEO Birdlif, pone en duda los métodos que se está empleando para conservar el quebrantahuesos, tanto en lo referente a los “rescates” de huevos en nidos calificados de inviables como en los medios empleados para reintroducirlos en el medio natural–“en Ordesa están 120 días como poco en un jaulón en el que lo de abrir las alas es un imposible y pura utopía tener al lado un quebrantahuesos".
L'Aliaga tampoco comparte la política o la estrategia que lleva a Aragón a ceder aves por ejemplo a Cataluña: "Allí está Segundino resultado de un “rescate” y posterior cría con marioneta inapto para vivir en libertad. Fue “rescatado” en febrero de 2009 de un nido con dos pollos, de los que uno murió como resultado de la propia intervención. Ahora Segundino y otro quebrantahuesos comparten jaula de por vida en Cataluña, como si de nuevos Bienes se tratara”, apuntan.