Última actualización 26 Abril, 2011 14:19 h.

Crece la preocupación por los ataques de buitres a rebaños

La preocupación entre los ganaderos altoaragoneses por los ataques de buitres a rebaños es cada vez mayor. Los últimos sucesos acaecidos en la localidad jacetana de Santa Cilia, el ataque a unas yeguas y el acoso a una mujer, han incrementado el nerviosismo y la alerta del colectivo que denuncia la escasez de alimento que se suministra a las aves a través de los muladares y reclama celeridad a la hora de cobrar las compensaciones por los ataques.

Uno de los comederos del Alto Aragón. FOTO: www.foto-natura-huesca.blogspot.com

Cabe recordar que este comportamiento de los buitres no es nuevo. Los ataques a rebaños se vienen registrando desde que en el año 2004 entrara en vigor la ley que prohíbe dejar libremente restos de animales muertos en el monte para evitar problemas de salud pública. La medida redujo considerablemente el número de puntos de alimentación habilitados para las aves carroñeras y en los últimos años se ha hecho más que evidente la insuficiencia de esa red de alimentación, ya que los ataques animales, generalmente heridos o débiles, se han incrementado notablemente.

En el caso de Aragón, la comunidad ha pasado de contar con más de 200 muladares en 2004 a tener una red de 50, de los que 23 están en territorio altoaragonés. En cuanto a los ataques, en los últimos 3 años, entre el 2008 y 2010, se han tramitado 15 denuncias, cinco de ellas en el último año.

Los ganaderos se sienten indefensos y con miedo, especialmente entre mediados de enero y finales de junio, época de cría de los buitres, ya que es uno de los momentos en que estas aves requieren más alimentación, por lo que reclaman que se deposite una mayor cantidad de carne en los muladares y que se acelere el cobro de las compensaciones.

El Gobierno de Aragón recuerda que está concluyendo la tramitación del decreto que agilizará el pago de los daños, aunque no ha dado una fecha concreta de su entrada en vigor e insiste en que los ataques son puntuales y, generalmente, contra animales débiles o heridos, ya que son aves carroñeras y no depredadores.

Además, el ejecutivo recuerda que los muladares se abastecen semanalmente, con restos procedentes de mataderos o fincas reguladas, con todas las garantías de calidad y sanitarias que se requieren, y con cantidades adecuadas a la población de aves que lo emplean. Sin embargo, en los últimos años también se ha percibido un incremento de aves procedentes de otras zonas, incluso de otras comunidades, a la red altoaragonesa, por lo que los estudios se quedan cortos.

Lérida, en la misma situación
El problema de los buitres no es exclusivo de Aragón. En Cataluña, en el Pirineo y Prepirineo de Lérida, se han denunciados comportamientos idénticos a los sucedidos en tierras oscenses y recientemente se han difundido imágenes de buitres invadiendo la carretera N-230 de acceso al valle de Arán (ver imágenes) en pleno paso de un vehículo, buscando algún animal muerto que poder comer. Es más, en su caso las cifras de ataques denunciados son mucho mayores que en Aragón, ya que según la prensa regional, en los últimos años se han confirmado 113 ataques de buitres a ganado vivo.