Última actualización 17 Octubre, 2011 13:19 h.

La candidatura olímpica de Aragón se resquebraja

La candidatura olímpica aragonesa tiene los días contados. Ninguno de sus principales promotores, el ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón, van a continuar impulsándolo. El consistorio que daba nombre a la candidatura ha renunciado a continuar con esa apuesta y el ejecutivo, tras comprobar la postura del ayuntamiento, ha optado por no destinar ninguna partida de los Presupuestos de 2012 al proyecto olímpico. A finales de mes se reunirá el Consorcio de Zaragoza- Pirineos 2022 con el objetivo de definir el futuro de la candidatura.

FOTO: Imagen de una reunión de los miembros del
Consorcio Zaragoza-Pirineos 2022.

Con la decisión del Gobierno de Aragón queda prácticamente dilapidada la candidatura aragonesa para acoger los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, a los mismo que se iba a presentar otra ciudad española, Barcelona, con un planteamiento similar al de Aragón, aunar la capital de la comunidad con la cordillera pirenaica.

La decisión definitiva se conocerá tras la reunión del Consorcio, prevista para finales de este mes. Aunque de momento, y según ha reconocido el equipo director, no hay movimientos: “Estamos en un momento de espera hasta ver qué hacen las instituciones”. Por el momento, la búsqueda de patrocinadores y los contactos con el Comité Olímpico Español están congelados.

Al parecer, la crisis económica, y los acuerdos del PSOE con IU y CHA en el Ayuntamiento de Zaragoza para hacerse con la alcaldía, han paralizado la que sería la enésima candidatura aragonesa, aunque la primera bajo el nombre de Zaragoza. Desde el Gobierno de Aragón se reconoce que “si el ayuntamiento que da nombre a la candidatura no la impulsa, nosotros no podemos asumirla en solitario”.

Pero no hay que olvidar que la propuesta de Madrid de presentarse como sede a los Juegos Olímpicos de verano de 2020 ha cambiado el panorama, ya que si en septiembre de 2013 la capital española es designada por el Comité Olímpico Internacional (COI), las dos propuestas pirenaicas – o las que finalmente sean- deberán cambiar de fecha su planificación, y optar a otros Juegos más lejanos en el tiempo, o abandonar el proyecto.

De momento, las reacciones en la comunidad aragonesa han sido variadas y en todas se nota cierta prudencia hasta que se celebre el consorcio: “Prácticamente la decisión está tomada, pero nunca se sabe lo que puede pasar”, apuntan desde el equipo director.